OSEF sin respuestas: Afiliados de Río Grande continúan sin cobertura total de medicamentos críticos
Insulino-dependientes y pacientes con patologías de alto riesgo denuncian la falta de acuerdo entre la obra social estatal y farmacias por la cobertura del 100% de medicamentos. Mientras la crisis se agrava, el gobierno de Gustavo Melella y la conducción de OSEF mantienen un preocupante silencio.
Río Grande: Afiliados a la Obra Social del Estado Fueguino (OSEF) atraviesan una situación límite ante la falta de cobertura del 100% en medicamentos de alta complejidad, un derecho que debería estar garantizado como lo establece la ley y que hoy, en la ciudad de Río Grande, se encuentra virtualmente suspendido.
Según relataron los propios afiliados, la obra social continúan manteniendo una abultada deuda con la farmacia prestadora que brinda el 100% de cobertura a medicamentos destinados a patologías de alto riesgo, lo que dejó a numerosos pacientes sin acceso a tratamientos esenciales. A pesar de las manifestaciones y reclamos públicos, desde OSEF no se resolvió el conflicto, profundizando una crisis que impacta directamente en la salud y la calidad de vida de los pacientes.

La situación es especialmente grave en el caso de los pacientes insulino-dependientes, entre otros, algunos de los cuales ya se quedaron sin medicación, sin obtener respuestas concretas por parte de la obra social. La única alternativa que, según denunciaron, se les ofrece es acceder a los remedios con una cobertura reducida del 70%, trasladando el costo restante a afiliados que cumplen mensualmente con el pago de la cuota societaria, tal como lo establece la normativa vigente.
Este escenario no solo expone una falla administrativa, sino también una decisión política, ya que la obra social estatal depende directamente del Gobierno provincial. Sin embargo, tanto el gobernador Gustavo Melella como la cuestionada presidenta de OSEF, Mariana Silvina Hruby, quien seguirá al frente de la institución en el 2026, mantienen un llamativo silencio frente a una problemática que no admite demoras ni especulaciones.
Lejos de tratarse de un hecho aislado, esta no es la primera vez que la OSEF interrumpe prestaciones por deudas acumuladas con las farmacias, repitiendo un patrón de desmanejo que termina pagando el afiliado. A esto se suma un agravante clave: la farmacia propia de OSEF en Río Grande actualmente no cuenta con stock de medicamentos, lo que impide asistir a pacientes con tratamientos complejos y deja en evidencia la falta de previsión y gestión.
Mientras el discurso oficial insiste en defender un sistema solidario de salud, la realidad muestra una obra social desfinanciada, mal administrada y sin respuestas, donde los costos del conflicto recaen, una vez más, sobre quienes menos margen tienen; los pacientes.
La falta de soluciones concretas, la reiteración de conflictos con prestadores y el silencio de las máximas autoridades provinciales configuran un escenario que trasciende lo administrativo y se convierte en una responsabilidad política directa, con consecuencias sanitarias que pueden ser irreversibles si no se actúa de manera urgente.
Redacción Correo Diario
