Antes de ajustar su estructura política, Melella recorta fondos a los municipios y reaviva la tensión con intendentes
Mediante una resolución del Ministerio de Economía, el Gobierno de Gustavo Melella incrementó la alícuota del Fondo de Prestaciones Prioritarias, reduciendo los recursos coparticipables que reciben Ushuaia, Río Grande y Tolhuin. La medida comenzará a regir en febrero de 2026 y vuelve a colocar a los municipios como variable de ajuste.
El Gobierno provincial volvió a avanzar sobre los recursos de los municipios fueguinos, pero lo hizo sin antes revisar ni reducir su propia estructura política. A través de la Resolución N° 40/2026, firmada por el nuevo ministro de Economía, la gestión de Gustavo Melella dispuso un incremento en la alícuota destinada al Fondo de Prestaciones Prioritarias, una medida que recorta de manera directa la masa de fondos coparticipables que reciben Ushuaia, Río Grande y Tolhuin.
La resolución, que comenzará a regir a partir de febrero de 2026, vuelve a colocar a los municipios como variable de ajuste frente al deterioro de las finanzas provinciales. En lugar de avanzar en un esquema integral de ordenamiento del gasto, que incluya una revisión de cargos políticos, estructuras administrativas y áreas superpuestas, el Ejecutivo opta por una salida inmediata: restringir recursos a los gobiernos locales.
El impacto no es menor. Menos fondos coparticipables se traducen en menor capacidad de los municipios para sostener servicios básicos, planificar obras, afrontar el aumento de costos operativos y responder a una demanda social en crecimiento.
La decisión también reaviva el debate sobre las prioridades del ajuste. Mientras la estructura política provincial permanece intacta, los municipios deben absorber el recorte con presupuestos cada vez más ajustados y mayores responsabilidades cotidianas.
Con esta medida, la Provincia consolida un esquema en el que el esfuerzo fiscal no se distribuye de manera equitativa y vuelve a trasladar el peso del desequilibrio financiero a los gobiernos locales, afectando no solo la autonomía municipal, sino también la calidad de vida de los vecinos en las ciudades fueguinas.
