River encontró el gol en la era Coudet y arranca con puntaje ideal
El equipo dejó atrás la sequía ofensiva que marcó el final del ciclo anterior y ahora encuentra en sus atacantes una de sus principales fortalezas.
El gol volvió a aparecer donde más lo necesitaba River Plate. Tras meses de sequía, los delanteros empezaron a recuperar la efectividad y se transformaron en una de las claves del arranque perfecto del ciclo de Eduardo Coudet, que ya suma cuatro victorias consecutivas.
El cambio de tendencia comenzó a gestarse en el cierre del ciclo de Marcelo Gallardo. En el partido ante Banfield, que marcó su despedida, Sebastián Driussi rompió una racha de cinco meses sin goles de un centrodelantero del equipo el último había sido de Miguel Ángel Borja en octubre de 2025 y también cortó su propia sequía personal de siete meses. Aquella noche, además, Joaquín Freitas selló el 3-1 y aportó otro festejo en una despedida cargada de emociones.
Durante el breve interinato de Marcelo Escudero, el gol también apareció desde lugares menos habituales: Gonzalo Montiel convirtió en el empate ante Independiente Rivadavia y luego volvió a marcar, de penal, en la victoria frente a Huracán, en lo que fue el debut de Coudet. Esa misma noche, Driussi había abierto el marcador, ratificando su levantada.
El delantero mantuvo la racha en el triunfo ante Sarmiento, mientras que en los partidos siguientes otros atacantes lograron dejar atrás sus propias sequías. Maximiliano Salas volvió al gol ante Estudiantes de Río Cuarto después de seis meses, y Facundo Colidio hizo lo propio en la goleada frente a Belgrano tras 221 días sin convertir.
En este nuevo escenario, los goles se reparten y el equipo gana variantes en ataque. El máximo anotador del año sigue siendo Montiel, con cuatro tantos muchos de ellos desde el punto penal, seguido por Driussi, que suma tres y atraviesa su mejor momento desde febrero. Más atrás aparecen Juan Fernando Quintero y Tomás Galván, ambos con dos.
La eficacia recuperada en el área rival explica buena parte del presente de River, que dejó atrás la falta de gol y encontró en sus delanteros un motivo para ilusionarse en este nuevo ciclo.
