Docentes endurecen el reclamo y advierten paros por tiempo indeterminado
El titular del SUTEF Horacio Catena, cuestionó el ajuste nacional, reclamó paritarias al Gobierno provincial y vinculó la crisis salarial con la distribución de los recursos estratégicos en Tierra del Fuego.
Río Grande: En una jornada atravesada por la confluencia de reclamos sociales en Río Grande, el gremio docente SUTEF llevó adelante una manifestación frente a las instalaciones portuarias de “El Muelle”, en simultáneo con la presentación de un proyecto vinculado a la empresa Terra Ignis. Allí, el secretario general del sindicato, Horacio Catena, lanzó duras críticas al rumbo económico y advirtió sobre una posible profundización del conflicto.
“Hay un punto de quiebre, un punto límite. No se puede seguir soportando esta situación”, expresó el dirigente, al describir el escenario que atraviesan los trabajadores de la educación en la provincia.
Catena expuso cifras que reflejan la brecha entre ingresos y costo de vida; una canasta básica que supera los 2.700.000 pesos frente a salarios docentes que, en muchos casos, rondan los 1.200.000 pesos. “No puede ser que una maestra tenga que trabajar dos cargos, sumar horas, emprender por fuera o endeudarse y aun así no llegue a fin de mes. Así no se puede vivir”, afirmó.

En ese marco, sostuvo que la crisis excede al sector docente. “El 97% de la población es trabajadora, jubilada o desocupada. A la mayoría nos va mal, mientras la riqueza se concentra en pocas manos”, planteó, al tiempo que responsabilizó a las políticas del Gobierno nacional por la caída del empleo, la retracción industrial y la disminución de recursos coparticipables.
No obstante, también exigió definiciones a nivel provincial. “Las provincias tienen que mostrar rebeldía frente a Nación, no solo en el discurso sino con políticas concretas. Esa rebeldía debe traducirse en una redistribución distinta de los recursos”, remarcó.
El dirigente sindical vinculó el conflicto salarial con el debate sobre los recursos estratégicos fueguinos, en un contexto donde se discute el rol de empresas como Terra Ignis. “Queremos saber cómo se va a distribuir esa riqueza, qué va a llegar a educación y a salud”, subrayó, y sostuvo que la herramienta clave para esa redistribución es el sistema impositivo.
Frente a la falta de convocatoria a paritarias —que ya acumula cuatro meses de congelamiento salarial— desde el sindicato no descartan medidas de fuerza más contundentes. “Si no somos oídos, habrá que parar por tiempo indeterminado. Y que quede claro: lo indeterminado lo define el Gobierno”, advirtió.
Como parte del plan de acción, el gremio anunció un acampe en Ushuaia para exigir el tratamiento de una ley de financiamiento educativo y sanitario en la Legislatura provincial. A partir de la sesión prevista para el 30 de abril, evaluarán los pasos a seguir según las respuestas políticas.
“Si no nos importara la educación, no estaríamos peleando por las condiciones de las escuelas, la calefacción o los programas educativos. Estamos dando una discusión de fondo en una sociedad con una desigualdad tremenda”, concluyó Catena.
La protesta docente en Río Grande vuelve a poner en evidencia no solo la crisis salarial del sector, sino también un escenario más amplio de tensión social, donde el debate por la distribución de los recursos y el rol del Estado ocupa un lugar central en la agenda fueguina.
