Organizaciones de salud rechazaron la habilitación de cigarrillos electrónicos y productos de nicotina en Argentina
Entidades médicas y científicas advirtieron que la nueva normativa nacional representa “un grave retroceso” para la salud pública y pidieron suspender de inmediato las resoluciones que permiten comercializar vapeadores, tabaco calentado y bolsas de nicotina.
Un amplio grupo de organizaciones vinculadas a la salud pública, la cardiología y el control del tabaquismo expresó su rechazo a las recientes medidas del Gobierno nacional que habilitan un régimen de registro, comercialización y fiscalización de cigarrillos electrónicos, productos de tabaco calentado y bolsas de nicotina en Argentina.
A través de un comunicado conjunto, las entidades manifestaron su “profunda preocupación” por la ANMAT Disposición N° 2543/2026 y la Resolución N° 549/2026 del Ministerio de Salud de la Nación, publicadas el pasado 4 de mayo, al considerar que representan “un grave retroceso para la salud pública argentina”.
Según señalaron, las nuevas normas eliminan protecciones vigentes y facilitan el avance de un mercado de productos adictivos que, afirman, apunta especialmente a captar nuevos consumidores jóvenes mediante estrategias de marketing asociadas a la innovación tecnológica, sabores atractivos y una percepción de menor daño.
Las organizaciones remarcaron que la propia resolución oficial reconoce niveles “alarmantes” de consumo adolescente de estos productos, aunque cuestionaron que esa evidencia sea utilizada para justificar su habilitación comercial en lugar de impulsar mayores restricciones.
“El Estado nacional abre la puerta a la expansión de un mercado de productos adictivos”, advirtieron las entidades firmantes, al alertar sobre el impacto que pueden tener la publicidad, la venta online, los envases atractivos y la disponibilidad en puntos de venta sobre niñas, niños y adolescentes.
El documento también cuestiona aspectos técnicos del nuevo régimen regulatorio. Entre ellos, menciona que se habilita la comercialización antes de contar con evidencia científica suficiente sobre seguridad y efectos a largo plazo, además de apoyarse en declaraciones juradas de fabricantes e importadores para autorizar productos.
Las organizaciones advirtieron además que la normativa presenta “imprecisiones y falta de coordinación gubernamental”, ya que entró en vigencia inmediatamente tras su publicación en el Boletín Oficial, aunque el propio Ministerio de Salud dispone de un plazo de 45 días para organizar el registro correspondiente.
En el comunicado se recuerda que los productos con nicotina “no son inocuos” y pueden generar dependencia, afectar el desarrollo cerebral en adolescentes, aumentar riesgos cardiovasculares y provocar daños respiratorios, entre otros efectos.
También señalaron que la expansión de estos dispositivos podría incrementar el consumo dual —combinado con cigarrillos tradicionales— y dificultar el abandono definitivo del tabaquismo.
Ante este escenario, solicitaron al Ministerio de Salud y a la ANMAT suspender de inmediato la aplicación de ambas normas, abstenerse de otorgar autorizaciones comerciales y convocar a una instancia amplia de debate con sociedades científicas, universidades, organismos sanitarios y autoridades provinciales.
“El principio precautorio debe prevalecer frente a la incertidumbre sobre los efectos de largo plazo”, sostuvieron.
Entre las entidades firmantes se encuentran la Federación Argentina de Cardiología, la Unión Antitabáquica Argentina, Fundación Interamericana del Corazón Argentina, la Sociedad Argentina de Cardiología, la Asociación Argentina de Medicina Respiratoria y otras organizaciones médicas y científicas especializadas en tabaquismo y enfermedades respiratorias.
