PAÍS

Tensión con Brasil: Un funcionario de Lula insultó a Milei y la Casa Rosada evitó responder

Guilherme Boulos, secretario General de la Presidencia brasileña, lanzó una dura crítica contra Javier Milei ante su inminente viaje a San Pablo para respaldar a Flavio Bolsonaro. Pese al tono de las declaraciones, el Gobierno argentino eligió el silencio y buscó no profundizar el conflicto diplomático.

Buenos Aires.- La relación política entre los gobiernos de Argentina y Brasil volvió a quedar bajo tensión. A pocos días de un nuevo viaje de Javier Milei a San Pablo, un alto funcionario de la administración de Lula da Silva lanzó durísimas declaraciones contra el mandatario argentino y llegó a calificarlo de “imbécil”.

Sin embargo, desde la Casa Rosada optaron por bajar el tono de la controversia y evitar una nueva escalada diplomática con el principal socio comercial de la Argentina.

“Nada para comentar”, fue la escueta respuesta que brindaron desde Balcarce 50 y la Cancillería ante las consultas periodísticas por las declaraciones del secretario General de la Presidencia de Brasil, Guilherme Boulos.

El funcionario cercano a Lula cuestionó con dureza la anunciada presencia de Milei en territorio brasileño, donde el Presidente argentino tiene previsto participar de actividades vinculadas a la campaña de Flavio Bolsonaro, uno de los principales referentes de la oposición y candidato presidencial.

La reacción de Boulos llegó a través de sus redes sociales y rápidamente encendió la polémica política en ambos países.

“¡GRAN NOTICIA! Javier Milei anunció hoy que vendrá a Brasil para participar en la campaña de Flavio Bolsonaro. Es el presidente más rechazado de América Latina, que elevó la jornada de trabajo a 12 horas por día y quiere legalizar el tráfico de órganos humanos. Va a quitar votos al Bolsonarinho. ¿Qué cree este imbécil que tiene para enseñarle al pueblo brasileño?”, escribió el funcionario brasileño.

RIO GRANDE

Las palabras no pasaron inadvertidas, especialmente por tratarse de un integrante de alto rango del Gobierno de Lula da Silva. No obstante, la administración libertaria decidió, al menos públicamente, no recoger el guante.

El silencio oficial aparece como una señal de cautela en la previa del viaje presidencial a San Pablo y en medio de una relación bilateral atravesada desde hace tiempo por profundas diferencias ideológicas entre Milei y Lula.

Mientras el mandatario argentino mantiene una marcada cercanía política con la familia Bolsonaro, el vínculo con el presidente brasileño continúa condicionado por cruces y diferencias públicas. En ese escenario, la nueva controversia vuelve a poner presión sobre una relación diplomática clave para ambos países.

Por ahora, la Casa Rosada eligió no responder. Pero las duras palabras pronunciadas desde el corazón del Gobierno brasileño volvieron a exponer la tensión política que persiste entre Buenos Aires y Brasilia.

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