Día Mundial del Cerebro: Advierten que la hipertensión aumenta el riesgo de ACV, pérdida de memoria y demencia
Especialistas de la Federación Argentina de Cardiología alertaron que la hipertensión arterial ya no solo se asocia al accidente cerebrovascular, sino también al deterioro cognitivo y la demencia. En el marco del Día Mundial del Cerebro, remarcaron la importancia de la prevención y de adoptar hábitos saludables desde edades tempranas.
En el marco del Día Mundial del Cerebro, que se conmemora cada 22 de julio por iniciativa de la Federación Mundial de Neurología (WFN), la Federación Argentina de Cardiología (FAC) advirtió sobre el creciente impacto de la hipertensión arterial en la salud cerebral y destacó que controlar la presión no solo reduce el riesgo de sufrir un accidente cerebrovascular (ACV), sino que también ayuda a preservar la memoria y las funciones cognitivas durante el envejecimiento.
La evidencia científica más reciente consolidó un cambio de paradigma: el cerebro pasó a ser considerado uno de los principales órganos afectados por el daño vascular provocado por la hipertensión. Si bien durante años esta enfermedad fue vinculada principalmente con el riesgo de ACV, hoy los especialistas sostienen que también desempeña un papel determinante en el desarrollo del deterioro cognitivo y distintos tipos de demencia.
“Cuidar y controlar la presión arterial significa mucho más que prevenir un ACV; implica preservar la memoria, las funciones cognitivas y la calidad de vida durante el envejecimiento. La prevención comienza décadas antes de que aparezcan los síntomas”, afirmó el doctor Gustavo Cerezo, cardiólogo integrante de la Federación Argentina de Cardiología.
Hábitos saludables para proteger el cerebro

Frente a este escenario, los especialistas remarcaron que la prevención continúa siendo la herramienta más efectiva. Entre las principales recomendaciones figuran el control periódico de la presión arterial, la práctica regular de actividad física, una alimentación equilibrada y el abandono del sedentarismo.
En ese sentido, recordaron que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda realizar entre 150 y 300 minutos semanales de actividad física aeróbica, complementados con ejercicios de fortalecimiento muscular al menos dos veces por semana.
El doctor Augusto Vicario, también integrante de la FAC, explicó que la alimentación cumple un rol fundamental en la protección cardiovascular y cerebral.
“Llevar una alimentación de tipo mediterránea, con bajo contenido de grasas trans y rica en frutas, verduras, legumbres y alimentos naturales, contribuye a controlar la presión arterial y disminuir los factores de riesgo cardiovasculares”, señaló.
Los especialistas agregaron que también es fundamental controlar el colesterol, mantener un peso saludable, tratar adecuadamente la diabetes y abandonar el tabaquismo, ya que todos estos factores pueden favorecer el desarrollo de hipertensión y aumentar el riesgo de enfermedad cerebrovascular.
El bienestar mental también forma parte de la prevención
Desde la Federación Argentina de Cardiología destacaron que el cuidado del cerebro no depende únicamente de los factores físicos. El doctor Alejandro De Cerchio subrayó la importancia de incorporar hábitos que estimulen la actividad cognitiva y favorezcan el bienestar emocional.
Entre las recomendaciones incluyó continuar aprendiendo a lo largo de toda la vida, mantener vínculos sociales activos, dormir las horas necesarias y realizar evaluaciones de la función cognitiva en personas con hipertensión, especialmente a partir de la mediana edad.
Un problema de salud pública
Las cifras reflejan la magnitud del desafío. Según datos difundidos por la FAC, cada año alrededor de 600.000 personas sufren un accidente cerebrovascular, unas 160.000 fallecen y aproximadamente 300.000 quedan con secuelas cognitivas o motoras que afectan su autonomía y calidad de vida.
Sin embargo, los especialistas remarcan que hasta la mitad de los casos de ACV y demencia podrían prevenirse mediante el control oportuno de los factores de riesgo vasculares, siendo la hipertensión arterial el principal de ellos.
“Cuidar la presión arterial es cuidar el cerebro. La prevención del ACV y de la demencia comienza con el control temprano y sostenido de los factores de riesgo”, concluyó Gustavo Cerezo.
En el Día Mundial del Cerebro, el mensaje de los especialistas es claro: adoptar hábitos saludables, controlar la presión arterial y realizar chequeos médicos periódicos son acciones que pueden marcar la diferencia para preservar la salud cerebral y la calidad de vida a largo plazo.
