Lectura del Domingo: El deterioro del bolsillo se profundiza, seis de cada diez argentinos se endeudan para cubrir gastos básicos
Un informe de Zentrix Consultora revela que el 86,6% considera que un solo empleo ya no alcanza para llegar a fin de mes. Además, el 61,9% tomó deuda en los últimos seis meses y más de la mitad lo hizo para afrontar alimentos, tarifas y otros gastos esenciales.
La pérdida del poder adquisitivo continúa marcando la realidad económica de los hogares argentinos. Un nuevo informe del Monitor de Opinión Pública (MOP) elaborado por Zentrix Consultora muestra que el salario ya no alcanza para cubrir los gastos mensuales de la mayoría de la población y que el endeudamiento se convirtió en una estrategia de supervivencia más que en una herramienta para mejorar la calidad de vida.
El relevamiento correspondiente a julio refleja que el 86,6% de los argentinos considera que se necesitan dos o más empleos para llegar a fin de mes, mientras que el 87,4% asegura que sus ingresos perdieron la carrera contra la inflación, una percepción que atraviesa tanto a votantes del oficialismo como de la oposición.
Dos de cada tres se quedan sin dinero antes de fin de mes
Uno de los datos más contundentes del estudio es que el 66% de los argentinos agota sus ingresos antes o durante el día 20 de cada mes, lo que deja a millones de familias con más de una semana por delante sin recursos suficientes para afrontar sus gastos.
En contraste, apenas el 9,3% de los encuestados afirmó llegar a fin de mes con capacidad de ahorro, reflejando el estrechamiento del margen económico de los hogares.
La situación resulta aún más compleja entre los jóvenes de entre 18 y 39 años, donde el 85,5% asegura quedarse sin dinero antes del día 20, frente al 60,6% registrado entre quienes tienen entre 40 y 59 años.
El crédito dejó de financiar proyectos y pasó a cubrir necesidades básicas
Ante la insuficiencia de los ingresos, el endeudamiento aparece como la principal herramienta para sostener el consumo cotidiano.
El informe señala que el 61,9% de los argentinos tomó algún tipo de deuda durante los últimos seis meses, aunque el motivo cambió de manera significativa respecto de otros períodos.
Según el estudio, el 53,7% recurrió al crédito porque sus ingresos no alcanzan para cubrir gastos esenciales, mientras que apenas el 11,5% se endeudó para adquirir bienes durables, una diferencia que evidencia el cambio de función del financiamiento familiar.
Entre los jóvenes, además, crece el recurso a mecanismos de mayor riesgo: el 35,8% acudió a prestamistas o financieras informales, porcentaje que cae al 7% entre los mayores de 60 años.
Crecen las dificultades para pagar las deudas
El informe también advierte sobre las complicaciones que enfrentan quienes ya contrajeron obligaciones financieras.
Casi la mitad de los deudores manifestó tener problemas para cumplir con los pagos: el 28,9% afirmó que le cuesta mucho afrontar las cuotas, el 12% reconoció haberse atrasado en algún pago y el 6,4% aseguró que directamente no puede cumplir con sus compromisos.
En ese contexto, el 55% considera que las actuales tasas de interés convierten al crédito en una “trampa”, reflejando una creciente desconfianza hacia el financiamiento como solución económica.
Más de la mitad se percibe en la base de la pirámide social
El deterioro económico también impacta en la percepción que tienen los argentinos sobre su situación social.
El 61,8% realiza una evaluación negativa de la economía del país, mientras que el 42,8% considera mala su situación económica personal.
A su vez, el 53,9% de los encuestados se identifica como parte de la clase baja o media-baja, un dato que, según el informe, refleja un cambio profundo en la autopercepción de una sociedad que históricamente se definía mayoritariamente como clase media.
Desconfianza sobre la inflación oficial
Otro de los aspectos relevados fue la credibilidad de las estadísticas oficiales. De acuerdo con el estudio, el 67,1% cree que el índice de inflación difundido por el INDEC no refleja el aumento de precios que experimenta en su vida cotidiana, mientras que apenas el 29,6% considera que los datos oficiales representan la evolución real del costo de vida.
Para la consultora, esta diferencia entre las cifras macroeconómicas y la percepción cotidiana explica por qué, pese a la desaceleración de la inflación, persiste el pesimismo respecto de la situación económica.
La corrupción y el bolsillo, las principales preocupaciones
En cuanto a las inquietudes que dominan la agenda de los argentinos, la corrupción encabeza el listado con el 48,8% de las menciones, seguida muy de cerca por los ingresos y salarios (46,9%), la incertidumbre económica (41,6%), el desempleo (29,1%) y las tarifas de los servicios públicos (26,8%).
El informe concluye que, aunque la corrupción aparece como la principal preocupación política, cuatro de los cinco temas que más inquietan a la población están directamente vinculados con la situación económica y el deterioro del poder adquisitivo.
El estudio fue realizado entre el 21 y el 30 de julio de 2026 sobre 1.468 casos válidos en todo el país. La muestra fue ponderada por región, edad, sexo y comportamiento electoral, con un margen de error de ±2,1% y un nivel de confianza del 95%.
