PROVINCIA

Sin acuerdo y sin clases: Melella toma el control de la negociación con SUTEF tras el paro y busca destrabar la crisis educativa

Con las clases paralizadas por un paro por tiempo indeterminado, el gobernador convocó a la conducción del gremio docente a Casa de Gobierno. La decisión expone el fracaso de las negociaciones encabezadas por sus funcionarios y abre una instancia clave para intentar desactivar un conflicto que volvió a dejar cientos y cientos alumnos sin clases.

Río Grande.- La crisis educativa en Tierra del Fuego sumó este lunes un nuevo capítulo. Luego de que el Sindicato Unificado de Trabajadoras y Trabajadores de la Educación Fueguina (SUTEF) concretara el no inicio de clases tras el receso invernal y lanzara un paro por tiempo indeterminado, el gobernador Gustavo Melella decidió intervenir de manera directa en el conflicto y convocó a la conducción gremial a una reunión que se realizará este lunes, a las 15 horas, en la Casa de Gobierno de Ushuaia.

La decisión representa un giro en la estrategia del Ejecutivo y, al mismo tiempo, deja al descubierto que las negociaciones llevadas adelante hasta ahora por el Ministerio de Educación y el resto del equipo gubernamental no lograron contener un conflicto que se fue agravando durante las últimas semanas.

El encuentro se producirá pocas horas después de que miles de estudiantes de todos los niveles vieran frustrado, una vez más, el regreso a las aulas, en un escenario que vuelve a repetirse casi de manera cíclica en el sistema educativo fueguino.

Un conflicto anunciado que nadie logró evitar

El paro no surgió de manera sorpresiva. Desde hacía semanas SUTEF advertía que, si no existía una propuesta salarial superadora y respuestas concretas sobre infraestructura escolar, el reinicio del ciclo lectivo quedaba seriamente comprometido.

Sin embargo, el Gobierno provincial llegó al final del receso sin construir un acuerdo que permitiera desactivar la medida de fuerza.

Esa falta de capacidad para generar consensos antes de una fecha clave vuelve a instalar interrogantes sobre la conducción política del conflicto. La función de cualquier negociación no consiste únicamente en administrar un desacuerdo, sino en evitar que sus consecuencias terminen impactando sobre quienes permanecen completamente ajenos a la discusión.

RIO GRANDE

En este caso, los perjudicados volvieron a ser los alumnos y sus familias.

El costo vuelve a recaer sobre las escuelas

Durante el primer semestre, la comunidad educativa ya había atravesado una extensa pérdida de jornadas escolares producto de problemas de infraestructura, falta de gas, deficiencias edilicias y sucesivos conflictos gremiales.

El segundo semestre comenzó exactamente de la misma manera, con escuelas cerradas, incertidumbre y miles de familias obligadas a reorganizar su rutina laboral para afrontar una situación que podría haberse evitado si las negociaciones hubieran llegado a buen puerto antes del reinicio de clases.

La continuidad del paro también vuelve a poner en duda el cumplimiento efectivo del calendario escolar y de los días mínimos de clase establecidos para este año.

La intervención directa de Melella

La convocatoria realizada por el gobernador constituye, además, un reconocimiento implícito de que las instancias anteriores fracasaron.

Cuando un mandatario decide asumir personalmente una negociación de estas características, generalmente lo hace porque entiende que el conflicto alcanzó un nivel político que ya no puede ser resuelto únicamente por sus funcionarios.

La reunión prevista para esta tarde aparece como un intento por recuperar el diálogo y evitar que la medida de fuerza se prolongue durante toda la semana.

No obstante, el margen de maniobra parece reducido. El gremio mantiene firmes sus reclamos de una recomposición salarial que permita alcanzar un ingreso equivalente al Salario Mínimo, Vital y Móvil fijado por la organización en 3.000.352 pesos, un plan de desendeudamiento para los trabajadores, mejoras en la infraestructura escolar y el tratamiento de la Ley Provincial de Financiamiento Educativo.

Una prueba política para el Gobierno

Más allá del resultado que pueda arrojar la reunión de este lunes, el conflicto deja una conclusión política difícil de ocultar.

El Gobierno provincial no consiguió construir los puentes necesarios para evitar que el segundo semestre comenzara con un nuevo paro docente. La falta de una estrategia de acercamiento durante el receso invernal terminó derivando en un escenario que hoy obliga al propio gobernador a intervenir para intentar reparar lo que sus funcionarios no pudieron resolver.

Ahora la responsabilidad política recae directamente sobre Gustavo Melella. Su intervención puede abrir una salida al conflicto o confirmar que la crisis educativa atraviesa uno de sus momentos más complejos de los últimos años.

Mientras tanto, los alumnos vuelven a esperar. Y una vez más, son ellos quienes terminan pagando el costo de una negociación que nunca logró llegar a tiempo.

Redacción: Correo Diario

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