Adiós a “Locomotora” Castro: Murió a los 59 años el campeón que hizo historia en el boxeo argentino
El ex campeón mundial de peso mediano falleció este miércoles tras sufrir una descompensación en un bingo de Morón. Nacido en Caleta Olivia, Santa Cruz, construyó una extensa trayectoria profesional con 130 victorias y dejó su huella en la historia del boxeo nacional, con combates memorables que trascendieron las fronteras argentinas.

o más importante de su recorrido llegó el 12 de agosto de 1994, cuando conquistó el título mundial de peso mediano de la Asociación Mundial de Boxeo (AMB) al derrotar al estadounidense Reggie Johnson, en una pelea disputada en Tucumán. Aquella victoria lo instaló definitivamente entre los grandes nombres del boxeo argentino y le permitió alcanzar la consagración internacional.
Sin embargo, una de las páginas más recordadas de su carrera se escribió meses después, cuando defendió la corona frente al estadounidense John David Jackson, en México. En un combate de enorme intensidad, Castro logró imponerse en una pelea que quedó entre las más recordadas de su trayectoria y que alimentó su reputación de boxeador resistente, capaz de mantenerse en competencia incluso en los momentos más difíciles.
Su reinado mundial se extendió hasta el 19 de diciembre de 1995, cuando perdió el cinturón ante el japonés Shinji Takehara, en Tokio, luego de cuatro defensas. Aunque dejó de ser campeón, su nombre ya había quedado asociado a una etapa importante del boxeo argentino de la década de 1990.
El último capítulo sobre el ring
Castro continuó ligado al boxeo durante varios años más. Su última pelea profesional fue el 27 de enero de 2007, en Mar del Plata, donde venció por nocaut técnico a José Luis Herrera.
Con su muerte desaparece una figura que trascendió los resultados deportivos. “Locomotora” Castro fue parte de una generación de boxeadores que llevaron el nombre argentino a los principales escenarios internacionales y que encontraron en el ring un espacio de reconocimiento y consagración.
Desde Caleta Olivia hasta las grandes noches del boxeo mundial, su historia quedó marcada por el esfuerzo, la conquista de un título mundial y combates que todavía forman parte de la memoria de los aficionados. Su apodo, asociado a una manera frontal de pelear y a una personalidad que no pasaba inadvertida, seguirá ligado a uno de los capítulos más recordados del pugilismo nacional.