Santilli anticipo avances en la reforma laboral y reclamó acuerdos para traer inversiones
El jefe de gabinete defendió el RIGI, destacó la necesidad de mejorar la infraestructura productiva y aseguró que el oficialismo reunirá los votos para suspender las paso. También cuestionó la política financiera de Axel Kicillof
El Gobierno nacional busca fortalecer los acuerdos políticos con las provincias para acelerar su agenda de reformas, promover la llegada de inversiones y mejorar la competitividad de la economía. En ese marco, el jefe de Gabinete, Diego Santilli, defendió la necesidad de coordinar acciones con los gobernadores y destacó el potencial del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aunque volvió a marcar diferencias con la administración bonaerense de Axel Kicillof.
Durante una exposición este viernes en el Consejo Federal de Inversiones (CFI), ante representantes provinciales y referentes del sector productivo, el funcionario sostuvo que la articulación entre la Nación y las jurisdicciones resulta clave para generar condiciones favorables para el desarrollo económico, la creación de empleo y la ejecución de proyectos de gran escala.
En ese contexto, Santilli señaló que el RIGI concentra iniciativas por u$s208.000 millones, una parte de las cuales ya recibió aprobación. El régimen, impulsado por la administración nacional, apunta a incentivar inversiones de gran magnitud mediante un marco de previsibilidad y beneficios específicos para los proyectos que cumplan con los requisitos establecidos.
La estrategia oficial apunta a transformar ese volumen de iniciativas en nuevas oportunidades de producción, empleo y crecimiento, en sectores que requieren grandes desembolsos de capital y plazos prolongados para recuperar las inversiones.
Infraestructura y logística, dos ejes para mejorar la competitividad
Otro de los puntos centrales de la exposición fue la necesidad de reducir los costos logísticos y mejorar la conectividad de los principales corredores productivos del país. Santilli hizo hincapié en la importancia del transporte de cargas y de una conexión más eficiente con los puertos, factores que inciden directamente en la competitividad de las economías regionales y en las posibilidades de ampliar las exportaciones.
Entre las prioridades mencionó las obras en las rutas nacionales 3, 5 y 7, además del funcionamiento del ferrocarril Belgrano Cargas, considerado por el Gobierno una pieza estratégica para trasladar mercaderías y producción a menores costos.
La mejora de esa infraestructura constituye uno de los desafíos para las provincias que necesitan optimizar la salida de sus productos hacia los centros de consumo y los mercados internacionales. Para el Ejecutivo, avanzar en estos corredores permitiría reducir tiempos de traslado, mejorar la eficiencia del transporte y fortalecer la integración de las distintas regiones productivas.
Sin embargo, la concreción de esos objetivos también depende de la disponibilidad de recursos, la ejecución de las obras y la coordinación entre las distintas jurisdicciones.
Cruce con Kicillof por los impuestos y la adhesión al RIGI
La exposición de Santilli también estuvo atravesada por las diferencias con el gobernador bonaerense, Axel Kicillof. El jefe de Gabinete cuestionó que la provincia de Buenos Aires no haya adherido al RIGI y apuntó contra la presión tributaria local, a la que vinculó con las dificultades para atraer nuevos capitales.
Según la postura del funcionario, la combinación de una mayor carga fiscal y la falta de adhesión al régimen puede desalentar proyectos de inversión y limitar las oportunidades de generación de empleo en territorio bonaerense.
El contrapunto refleja las diferencias entre el enfoque económico del Gobierno nacional, que promueve incentivos para captar grandes inversiones, y la estrategia de la administración provincial. La discusión se inscribe, además, en un escenario de negociación política en el que la Casa Rosada necesita construir acuerdos con los gobernadores para avanzar con sus principales iniciativas.
En ese marco, la búsqueda de consensos excede la política de inversiones y alcanza también al Congreso, donde el oficialismo intenta reunir los votos necesarios para modificar el calendario y las reglas del sistema electoral.
Santilli anticipó que el Gobierno conseguirá apoyo para suspender las PASO
En paralelo a las conversaciones con las provincias, Santilli se mostró confiado en las posibilidades del oficialismo de avanzar con la reforma electoral y suspender las Primarias Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO).
“Vamos a tener reforma electoral”, aseguró el funcionario, al anticipar que el Gobierno espera reunir los respaldos parlamentarios necesarios para aprobar la iniciativa.
Como argumento a favor de la propuesta, cuestionó la cantidad de veces que los ciudadanos deben concurrir a votar durante los distintos procesos electorales. En ese sentido, planteó: “¿Qué diputado y senador va a estar enfrente de la sociedad que quiere no tener que ir a votar seis veces?”.
La declaración apunta a instalar la reducción de las instancias electorales como uno de los ejes de la discusión, en un debate que también involucra a los partidos políticos y a los legisladores que deberán definir su posición frente al proyecto.
En una entrevista con Radio Mitre, Santilli comparó las negociaciones actuales con otras discusiones legislativas en las que el Gobierno consiguió avanzar pese a las dudas iniciales sobre el respaldo parlamentario. Entre los antecedentes mencionó las reformas vinculadas al Banco Central, las Zonas Frías y la legislación laboral.
Con esos ejemplos, el jefe de Gabinete buscó reforzar su pronóstico favorable y transmitir confianza sobre la capacidad del oficialismo para construir mayorías en el Congreso.
Una agenda que combina inversiones y negociación política
Las declaraciones de Santilli reflejan la estrategia del Gobierno de vincular la promoción de inversiones y el desarrollo de infraestructura con la construcción de acuerdos políticos. Mientras busca generar condiciones para atraer capitales y mejorar la competitividad productiva, la Casa Rosada necesita sostener negociaciones con las provincias y reunir apoyos legislativos para avanzar con su programa de reformas.
El desafío será convertir los anuncios y las expectativas en resultados concretos, tanto en materia de inversión y obras como en el terreno parlamentario. En ese escenario, el vínculo con los gobernadores y la capacidad del oficialismo para alcanzar consensos aparecen como factores centrales para definir el ritmo de la agenda económica y política.