A días del juicio por Los Sauces, Cristina y Máximo pidieron no presentarse en Comodoro Py
La expresidenta y su hijo solicitaron al Tribunal Oral Federal 5 autorización para no concurrir físicamente a las audiencias del proceso por presunta asociación ilícita y lavado de activos. El debate está previsto para este viernes, mientras la Cámara de Casación debe resolver si unifica el expediente con la causa Hotesur.

Cristina Fernández de Kirchner y su hijo Máximo Kirchner solicitaron este lunes al Tribunal Oral Federal 5 (TOF 5) autorización para no asistir de manera presencial a las audiencias del juicio por la causa Los Sauces, en la que ambos están acusados de presunta asociación ilícita y lavado de activos.
El pedido se conoció a pocos días del inicio previsto del debate oral y público, fijado para este viernes a las 10, en los tribunales federales de Comodoro Py. La presentación deberá ser evaluada por el tribunal, que anteriormente había dispuesto que el proceso se desarrollara exclusivamente de manera presencial.
Al mismo tiempo, las partes aguardan una decisión de la Cámara Federal de Casación Penal sobre la posibilidad de unificar esta causa con el expediente Hotesur, que investiga operaciones vinculadas a la actividad hotelera de la familia Kirchner. Hasta que exista una resolución en ese sentido, el proceso por Los Sauces continúa previsto como un juicio independiente.
El tribunal está integrado por los jueces José Michilini, Adriana Palliotti y Fernando Machado Pelloni, quienes deberán determinar cómo se instrumentará la participación de los acusados frente al planteo presentado.
Para Máximo Kirchner, el proceso representa su primera instancia de juicio oral en una causa de corrupción. La acusación lo señala como presunto organizador de una asociación ilícita, mientras que su madre está procesada como supuesta jefa de esa estructura. Se trata de imputaciones que deberán ser examinadas durante el debate judicial.
La inmobiliaria familiar, en el centro de la investigación
El expediente Los Sauces investiga las operaciones de la sociedad inmobiliaria vinculada a la familia Kirchner, que tuvo entre sus principales clientes a empresarios como Lázaro Báez y Cristóbal López.
La hipótesis de la acusación sostiene que la firma no habría funcionado exclusivamente como un negocio inmobiliario convencional, sino que habría sido utilizada para canalizar pagos que, según los investigadores, estarían vinculados con el retorno de fondos provenientes de contratos de obra pública.
De acuerdo con los datos incorporados a la investigación, entre 2009 y 2016 la sociedad facturó $25.968.042,30 a empresas de Báez y del Grupo Indalo, cifra que representaría cerca del 88% de sus ingresos durante ese período.
Dentro de ese monto, las compañías vinculadas a Cristóbal López y Fabián De Sousa habrían aportado aproximadamente $18,5 millones, mientras que las firmas relacionadas con Báez habrían generado alrededor de $7 millones.
Los fiscales también sostienen que los accionistas retiraron más de 10 millones de pesos de la sociedad y que algunos inmuebles fueron utilizados gratuitamente. Esos elementos forman parte de la hipótesis de presunto lavado de activos y asociación ilícita que deberá analizar el tribunal.
Uno de los bienes más mencionados en el expediente es un dúplex ubicado en los pisos 8 y 9 del complejo Madero Center, en Puerto Madero, junto con sus cocheras. Según la investigación, López lo habría ocupado a través de las empresas Inversora M&S y Alcalis de la Patagonia.
Los registros analizados indican que entre 2012 y 2017 se habrían pagado alrededor de 1,7 millones de dólares por esa propiedad. Una tasación judicial posterior habría ubicado su valor de mercado en una cifra cercana a la mitad o incluso inferior al monto pactado.
Estos movimientos constituyen parte de las operaciones que la acusación considera relevantes para reconstruir el circuito económico investigado. La responsabilidad penal de los imputados, sin embargo, deberá determinarse en el marco del proceso judicial.
Un juicio con audiencias presenciales y un cronograma extendido
El TOF 5 dispuso un esquema de tres audiencias semanales y reservó fechas adicionales, incluidos algunos sábados de octubre y jornadas durante la feria judicial de enero de 2027, en caso de que resulten necesarias.
Las sesiones se realizarán en la sala AMIA de los tribunales de Comodoro Py, donde también se desarrolla el juicio por la causa Cuadernos.
El cronograma contempla audiencias los lunes, viernes y sábados. Las reglas establecidas por el tribunal distinguen entre las declaraciones indagatorias y las jornadas destinadas a recibir testimonios.
Cuando deban prestar declaración indagatoria, los acusados tendrán que estar presentes en la sala, de acuerdo con las disposiciones fijadas para el debate. En las audiencias con testigos, en cambio, podrán ser representados por sus abogados defensores.
Para quienes residan fuera de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires, existe la posibilidad de solicitar una conexión a distancia, aunque cada pedido deberá ser evaluado individualmente.
La solicitud de Cristina y Máximo Kirchner abre ahora una nueva instancia previa al comienzo del juicio. La decisión del tribunal sobre la modalidad de asistencia, junto con la resolución pendiente acerca de una eventual unificación con Hotesur, definirá parte del escenario en el que comenzará uno de los procesos judiciales que involucran a la familia de la expresidenta.