El Senado dio media sanción al régimen de incentivos para inversiones productivas desde los 12 millones de dólares
La iniciativa, impulsada por el senador radical Eduardo Vischi, obtuvo 60 votos afirmativos y dos negativos en la votación general. El proyecto contempla beneficios fiscales para empresas que realicen inversiones productivas, con mecanismos de amortización acelerada en Ganancias y devolución anticipada de créditos de IVA. Ahora deberá ser tratado por la Cámara de Diputados.

El Senado de la Nación avanzó este jueves con un nuevo esquema de promoción de inversiones al otorgar media sanción al proyecto que crea el Régimen de Incentivo para Inversiones Relevantes (RIIR). La iniciativa, impulsada por el jefe del bloque de la Unión Cívica Radical (UCR), el correntino Eduardo Vischi, busca atraer capitales nacionales y extranjeros hacia actividades productivas, fortalecer las cadenas de valor, incrementar las exportaciones y promover la generación de empleo.
La propuesta consiguió un amplio respaldo en la Cámara alta, con 60 votos a favor, dos en contra y ninguna abstención durante la votación en general. Los únicos rechazos correspondieron a los senadores santacruceños José María Carambia y Natalia Gadano.
En la votación en particular, el resultado fue de 46 votos afirmativos y 16 negativos. Además, se incorporó por unanimidad una modificación propuesta por el senador chaqueño Jorge Capitanich al artículo 6, que posteriormente fue aprobada con el mismo resultado de la votación general: 60 votos positivos y dos negativos.
El tratamiento del proyecto también se inscribe en el escenario de negociaciones parlamentarias entre el oficialismo y los bloques dialoguistas, cuyo acompañamiento resulta determinante para que La Libertad Avanza pueda avanzar con su agenda legislativa.
Un régimen para ampliar los incentivos a la producción
El RIIR fue concebido como un complemento del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI), aunque con un universo de destinatarios diferente. Mientras este último apunta a megaproyectos de gran escala, la nueva propuesta busca alcanzar a empresas medianas y grandes que necesitan ampliar su capacidad productiva, incorporar tecnología, ejecutar obras o mejorar sus niveles de eficiencia.
El esquema establece un monto mínimo de inversión de 12 millones de dólares para las compañías que superen los límites correspondientes a la categoría de mediana empresa tramo 2. La intención es ofrecer herramientas fiscales a proyectos que, por su dimensión, no encuentran encuadre en los regímenes de promoción existentes.
Entre las inversiones contempladas figuran la adquisición, fabricación o importación de bienes muebles nuevos, con excepción de los automóviles, y la ejecución de obras directamente vinculadas con actividades productivas en territorio nacional.
En cambio, quedan expresamente excluidas las operaciones financieras, las inversiones de portfolio y los bienes de cambio. De esta manera, el proyecto concentra los incentivos en la incorporación de infraestructura, maquinaria y equipamiento destinado a ampliar la actividad económica.
Beneficios fiscales y sectores estratégicos
Uno de los principales instrumentos previstos es la amortización acelerada en el Impuesto a las Ganancias, un mecanismo que permitiría a las empresas recuperar fiscalmente en menos tiempo los montos destinados a sus inversiones.
Para determinados bienes muebles, el proyecto contempla la posibilidad de realizar esa amortización en dos cuotas anuales, mientras que algunos equipamientos vinculados con el riego agrícola y la eficiencia energética podrían acceder a una amortización en una sola cuota.
A esto se suma la devolución anticipada de los créditos fiscales de IVA generados por las inversiones alcanzadas. El mecanismo apunta a mejorar la disponibilidad de recursos financieros de las empresas y reducir los tiempos de recuperación de los fondos comprometidos en los proyectos.
El texto también incorpora beneficios específicos para determinadas actividades consideradas estratégicas. Entre ellas se encuentran los sistemas y equipos de riego agrícola, los bienes de alta eficiencia energética, las mallas antigranizo y los bienes semovientes. Para estas inversiones, se prevé el acceso a los beneficios independientemente del monto destinado.
La incorporación de estos sectores busca extender los incentivos a actividades productivas que tienen incidencia directa en las economías regionales, particularmente aquellas vinculadas con el desarrollo agropecuario, la incorporación tecnológica y el aprovechamiento energético.
Restricciones para acceder al régimen
La iniciativa también establece condiciones y limitaciones para evitar la superposición de beneficios fiscales. En ese sentido, prohíbe que una misma inversión pueda recibir simultáneamente los incentivos del RIIR y del Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI).
Asimismo, quedan excluidas las empresas que registren deudas fiscales exigibles o antecedentes de condenas por delitos tributarios, cambiarios o vinculados con hechos de corrupción.
Con la media sanción obtenida en el Senado, el proyecto será girado ahora a la Cámara de Diputados, donde deberá atravesar un nuevo debate para convertirse en ley.
De aprobarse definitivamente, el RIIR incorporará otro instrumento de promoción económica destinado a estimular inversiones productivas, con beneficios impositivos orientados a la incorporación de bienes de capital, la ampliación de infraestructura y el fortalecimiento de sectores industriales y regionales.