“Detrás de cada número hay una familia”: fuerte crítica del Gobierno fueguino tras la medida contra Australtex
Karina Fernández advirtió que la decisión de Nación provoca una “asfixia financiera inmediata” para una de las principales textiles de la provincia. Acusó al Gobierno de Milei de llevar adelante un modelo que prioriza importaciones y castiga la producción nacional.

La ministra de Producción y Ambiente de Tierra del Fuego, Karina Fernández, se pronunció con dureza frente a la decisión del Gobierno nacional de rechazar las acreditaciones correspondientes a la empresa textil Australtex. La medida, calificada por el sector como una verdadera “sentencia de muerte”, afecta gravemente a una de las plantas industriales más importantes de la provincia.
Según explicó la funcionaria, la resolución se basa en una interpretación restrictiva de la normativa vigente, lo que no solo impide a la empresa acceder a los beneficios establecidos, sino que además la obliga a devolver montos ya acreditados. “Esta situación genera una asfixia financiera inmediata que pone en riesgo la totalidad de la producción y, lo que es más grave, cientos de puestos de trabajo directos e indirectos”, advirtió Fernández.
En ese sentido, señaló que se configura una “triple crisis” que impacta de forma directa sobre la producción nacional: un escenario hostil, planificado y destructivo que debilita el entramado industrial local.
“No se trata de un trámite técnico. Es un golpe directo al corazón del sistema productivo fueguino. Crea un precedente peligrosísimo para todas las empresas radicadas en la provincia”, remarcó la ministra.
Asimismo, explicó que el impacto económico de esta medida podría ser terminal para Australtex: “La resolución obliga a la empresa a reembolsar beneficios en un contexto económico crítico, lo que equivale a condenar su operación. La carga financiera es insostenible, y lleva a la planta al borde del colapso, con el consecuente riesgo de paralización total y despidos masivos”.
Fernández enmarcó esta decisión dentro de una política nacional más amplia, caracterizada por una “apertura indiscriminada de importaciones” y una “aplicación inflexible de normas que desincentivan completamente la producción nacional”.
“Esta combinación de medidas privilegia el ingreso de productos extranjeros por sobre el trabajo argentino”, sostuvo, y agregó: “Detrás de cada número hay una familia. Esta resolución no es un simple papel: es incertidumbre en la mesa de cada trabajador textil fueguino”.
La ministra también cuestionó fuertemente el modelo económico impulsado por el presidente Javier Milei, al que calificó como un “experimento ideológico que impone teorías abstractas por encima de la realidad concreta de la gente”.
“¿Dónde queda el apoyo al empleo nacional? ¿Dónde está la promesa de reactivación? Mientras se hunde a la producción con medidas como esta, se abren las importaciones a manos llenas. Esto no es libertad económica: es un ajuste planificado contra el trabajo argentino”, cuestionó Fernández.
Finalmente, exigió al Gobierno nacional una inmediata rectificación: “Desde el Gobierno de la Provincia exigimos que se revierta de forma urgente este rumbo destructivo. Los trabajadores y empresarios de Tierra del Fuego no pueden ser el costo de un modelo que desmantela la industria nacional”.
Y concluyó con un llamado de advertencia y acción: “Esta no es una crisis natural. Es el resultado directo de decisiones políticas concretas. Es urgente dar marcha atrás con esta medida y avanzar en un plan serio que defienda la producción nacional, el empleo regional y el futuro industrial de la Argentina”.