PROVINCIA

Docentes en lucha, gobierno en campaña: Otra semana sin clases en Tierra del Fuego

Con la educación pública paralizada, el conflicto docente se profundiza mientras el gobernador Gustavo Melella y su gabinete parecen mirar hacia otro lado, más preocupados por la campaña electoral que por la crisis educativa.

La provincia de Tierra del Fuego inicia una nueva semana sin clases en numerosas instituciones educativas, en el marco de un conflicto docente que lejos de resolverse, se agrava con el correr de los días.

Mientras los y las docentes sostienen un reclamo claro y legítimo por mejores condiciones salariales, la respuesta del Ejecutivo provincial es el silencio o, en el mejor de los casos, propuestas insuficientes que ya fueron rechazadas tres veces consecutivas por una abrumadora mayoría: el 98,01% de los mandatos votaron el rechazo en el último congreso docente.

Desde el SUTEF también se denunció que el Ejecutivo mantiene una deuda salarial ilegal con la docencia, correspondiente al 2% del mes de julio, que debió abonarse según lo establecido en el acta paritaria firmada el 4 de junio y reconocida nuevamente por el propio gobierno el 14 de agosto. El gremio exigió el cumplimiento inmediato de ese compromiso, señalando que la falta de pago vulnera derechos laborales básicos.

Cronograma de lucha para esta semana

  • Lunes 13 de octubre: Asambleas y desobligaciones en todos los turnos.
  • Martes 14 y miércoles 15 de octubre: Paro docente de 48 horas.

Las medidas fueron aprobadas de manera unánime por el FUTEF, en rechazo a una propuesta salarial que no contempla el deterioro del poder adquisitivo ni las condiciones laborales actuales.

A pesar de la contundencia del reclamo, la gestión provincial continúa sin presentar una propuesta superadora, y lo que es más grave: sin siquiera mostrar señales de preocupación ante una crisis que ya impacta en toda la comunidad.

Melella, ausente ante la crisis educativa

Resulta llamativa y para muchos, indignante la pasividad del gobierno provincial ante una situación que claramente excede lo gremial; se trata de una crisis educativa que pone en riesgo el derecho a la educación de miles de niños, niñas y adolescentes fueguinos.

RIO GRANDE

La priorización de la campaña electoral por parte de Melella y su entorno ha dejado al conflicto en un segundo plano, alimentando la percepción de que la gestión gira en torno al cálculo político antes que a las necesidades reales de la población.

Incluso desde el propio espacio político Fuerza Patria, que integra la coalición oficialista, se escuchan voces de alarma. Saben que el malestar crece entre las familias, y que esta situación podría tener consecuencias directas en las urnas, con un electorado cada vez más crítico y desencantado.

Una docencia organizada, un Estado ausente

Frente al abandono del Estado, la docencia fueguina se muestra más organizada que nunca. Las medidas de fuerza no son caprichosas; son el resultado de años de desgaste, de paritarias que no llegan, de salarios que no alcanzan y de un gobierno que no escucha.

El mensaje es claro: no hay educación posible sin salarios dignos, y no hay gestión posible si se elige ignorar a quienes sostienen todos los días la escuela pública en la provincia más austral del país.

¿Qué se espera ahora?

El conflicto continúa, y con él, crece la tensión social y política. Si el Ejecutivo no cambia de rumbo y decide priorizar la educación por encima del calendario electoral, el desenlace parece inevitable: una profundización del plan de lucha, un mayor desgaste institucional y un costo político difícil de revertir.

En una provincia donde las distancias son largas y las oportunidades escasas, no se puede gobernar de espaldas a la educación. La docencia fueguina lo entendió hace tiempo. Solo falta que el gobernador también lo haga.

Redacción; Correo Diario

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