Hungría anunció su retirada de la Corte Penal Internacional (CPI)
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, recibió a Netanyahu con honores militares y una alfombra roja. "Yo firmé la entrada de Hungría a la CPI y ahora también la salida. Esta es una corte política y no es imparcial".

Hungría anunció el jueves su retirada de la Corte Penal Internacional (CPI), en el arranque de una visita a Budapest del primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, bajo una orden de arresto por este tribunal. El dirigente israelí no viajaba a ningún país europeo desde 2023. Recibió la invitación a Hungría precisamente un día después de que la CPI emitiera la orden de arresto contra él por crímenes de guerra y contra la humanidad en Gaza.
El primer ministro húngaro, Viktor Orbán, hostil a la jerarquía de la Unión Europea y a menudo cercano a presidentes como el estadounidense Donald Trump o el ruso Vladimir Putin, recibió a Netanyahu con honores militares y una alfombra roja. “Yo firmé la entrada de Hungría a la CPI y ahora también la salida. Esta es una corte política y no es imparcial”, declaró Orbán junto a su huésped en una comparecencia ante la prensa en la que no se permitieron preguntas.
Poco después, Netanyahu aplaudió “la decisión valiente” de Budapest de abandonar una CPI “corrupta”. La oficina del dirigente israelí indicó que él y Orbán mantuvieron una conversación telefónica con Trump sobre la decisión de Hungría. La salida de un Estado suele tener efecto un año después de la presentación oficial del pedido ante el secretariado general de Naciones Unidas.
El órgano rector del alto tribunal con sede en La Haya lamentó la decisión de Hungría, asegurando que cualquier salida lastra la “búsqueda común de la justicia y debilita su determinación de luchar contra la impunidad”. La Autoridad Palestina instó a Hungría a cumplir la orden de la CPI “entregando inmediatamente a Netanyahu para que comparezca ante la justicia”.
Hungría había tachado a la institución de “políticamente sesgada” y siguió los pasos de Donald Trump, quien impuso en febrero sanciones al tribunal por unas “acciones ilegales y sin fundamento contra Estados Unidos” y su “estrecho aliado, Israel”.
Hungría firmó el Estatuto de Roma, el tratado internacional con el que se creó la CPI, en 1999 y lo ratificó dos años después, durante el primer mandato de Orbán. Pero Budapest nunca promulgó la convención asociada al Estatuto de Roma, por razones de conformidad con su Constitución. Por eso afirma que no está obligada a cumplir las decisiones de la CPI.