PAÍS

Malvinas: Argentina presentó una protesta formal contra el Reino Unido por las licencias petroleras

La Cancillería rechazó la extensión de permisos para la producción de hidrocarburos offshore y cuestionó la participación de Navitas Petroleum en la licencia PL001. La presentación se realizó en Nueva York, en el marco de la Asamblea General de Naciones Unidas..

La disputa por la soberanía de las Islas Malvinas volvió a ocupar el centro de la agenda diplomática argentina. En medio de la Asamblea General de las Naciones Unidas que se desarrolla en Nueva York, el Gobierno nacional presentó este martes una nota formal de protesta ante el Reino Unido por la extensión de licencias para la producción de hidrocarburos offshore en el área de las islas.

La presentación fue realizada por instrucción del canciller Pablo Quirno. En el documento, la Cancillería expresó el “enérgico rechazo” argentino al anuncio de las autoridades de las islas sobre la extensión de las licencias y a la aprobación de la participación de Navitas Petroleum Atlantic Limited en la licencia PL001.

Desde el Gobierno argentino sostuvieron que la exploración y explotación unilateral de recursos naturales en la plataforma continental argentina contradice el derecho internacional y la posición de soberanía que mantiene el país sobre las islas y los espacios marítimos circundantes.

El reclamo argentino ante Naciones Unidas

En su protesta, la Cancillería volvió a invocar la Resolución 31/49 de la Asamblea General de Naciones Unidas, que insta a Argentina y al Reino Unido a abstenerse de adoptar decisiones que impliquen modificaciones unilaterales mientras continúa pendiente una solución a la disputa de soberanía.

El Gobierno también ratificó que utilizará herramientas diplomáticas, administrativas, económicas y judiciales para avanzar contra quienes participen en actividades hidrocarburíferas que Argentina considera no autorizadas.

La advertencia se suma a otras medidas adoptadas durante septiembre en relación con las operaciones petroleras en el Atlántico Sur, entre ellas acciones administrativas y judiciales vinculadas con empresas relacionadas con el proyecto Sea Lion.

RIO GRANDE

Navitas y el proyecto petrolero

Uno de los puntos centrales del conflicto es la actividad hidrocarburífera en la Cuenca Malvinas Norte, donde operan Navitas Petroleum y Rockhopper Exploration. La disputa adquirió además una dimensión judicial luego de que la jueza federal de Río Grande Mariel Borruto dispusiera una medida cautelar que ordenó detener determinadas obras vinculadas con el proyecto Sea Lion mientras se desarrolla el proceso correspondiente.

La cuestión también tiene una dimensión económica y energética, debido al interés de las empresas involucradas en avanzar con la explotación de hidrocarburos en la zona.

Mientras Argentina sostiene que esas actividades requieren autorización nacional por desarrollarse en un área cuya soberanía reclama, el Reino Unido mantiene una posición contraria y defiende la validez de las licencias otorgadas por las autoridades de las islas.

Una nueva señal diplomática desde Nueva York

La protesta argentina se produce en un momento de especial exposición internacional para la cuestión Malvinas, con la Asamblea General de la ONU como escenario y la presencia del Presidente argentino en Nueva York.

En el cierre de su presentación, la Cancillería reiteró además la disposición argentina a retomar un “diálogo constructivo y sustantivo” con el Reino Unido para reanudar las negociaciones bilaterales sobre la soberanía de las Islas Malvinas, Georgias del Sur, Sandwich del Sur y los espacios marítimos circundantes, en el marco de las resoluciones de Naciones Unidas.

Así, mientras las actividades hidrocarburíferas vuelven a tensionar la relación bilateral, el reclamo por la soberanía de Malvinas vuelve a instalarse en la agenda internacional argentina, esta vez con la explotación de recursos naturales como uno de los principales puntos de conflicto.

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