Trump ordena bloquear el estrecho de Ormuz y escala la tensión con Irán
El presidente estadounidense dispuso un operativo naval en una de las rutas energéticas más estratégicas del mundo tras el fracaso de las negociaciones con Teherán. Crece la preocupación internacional por el impacto en el comercio global de petróleo.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ordenó este domingo a la Armada desplegar un bloqueo naval en el estrecho de Ormuz, en una decisión que eleva al máximo la tensión con Irán y reconfigura el escenario geopolítico en una de las zonas más sensibles del planeta.
La medida se produce tras el estancamiento de las negociaciones mantenidas en Islamabad, donde, según la propia administración estadounidense, se habían alcanzado avances parciales. Sin embargo, el punto de quiebre fue la negativa iraní a ceder en torno a su programa nuclear, considerado innegociable por Teherán.
A través de su red social Truth Social, Trump anunció que la Armada iniciará “con efecto inmediato” el bloqueo total del paso marítimo, con el objetivo de impedir la circulación de buques y neutralizar posibles amenazas. En ese marco, aseguró que las fuerzas estadounidenses procederán a destruir minas marinas que, según denunció, habrían sido colocadas por Irán en la zona.
El mandatario también endureció su retórica al advertir que cualquier ataque contra embarcaciones estadounidenses tendrá una respuesta contundente, en un mensaje que refuerza el tono confrontativo de la Casa Blanca frente al régimen iraní.
En paralelo, el vicepresidente JD Vance abandonó Pakistán sin lograr un acuerdo tras la primera ronda de negociaciones con una delegación iraní encabezada por Mohamad Baquer Qalifab, presidente del Parlamento, y el canciller Abas Araqchi. Se trató del encuentro de más alto nivel entre ambos países desde la revolución islámica de 1979.
Antes de retirarse, Vance aseguró que Estados Unidos dejó sobre la mesa una “propuesta final” para destrabar el conflicto, aunque evitó anticipar la respuesta de Irán.
El estrecho de Ormuz es una arteria clave para el comercio energético global: por allí transitaba cerca de una quinta parte del petróleo mundial antes de la escalada del conflicto en Medio Oriente. Cualquier interrupción en su circulación impacta de manera directa en los mercados internacionales y en los precios del crudo.
La crisis se intensificó luego de que Irán decidiera bloquear el paso marítimo en respuesta a ataques previos de Estados Unidos e Israel contra su territorio. En las últimas horas, el Pentágono confirmó que buques de guerra estadounidenses ya comenzaron operaciones de desminado en la zona, en un intento por reabrir la vía estratégica.
Con este nuevo movimiento, el conflicto entra en una fase de alta incertidumbre, con riesgos no solo militares sino también económicos a escala global, mientras la comunidad internacional observa con preocupación la posibilidad de una escalada mayor en la región.
