Una decisión estratégica bajo la lupa: La Legislatura entre urgencias energéticas y falta de información avaló el traspaso de áreas de YPF a Terra Ignis
Con una mayoría diversa y en medio de cuestionamientos por la falta de información técnica, ambiental y económica, el Parlamento fueguino ratificó un convenio clave para el futuro energético de la provincia. Somos Fueguinos votó dividido.
Con la participación de la totalidad de la composición legislativa y bajo la conducción de la vicegobernadora Mónica Urquiza, se desarrolló la 5ª sesión ordinaria de la Legislatura de Tierra del Fuego.
La sesión legislativa de ayer lunes expuso con nitidez una de las decisiones más sensibles en materia energética de los últimos años en Tierra del Fuego. En un escenario atravesado por urgencias estructurales y fuertes interrogantes, la Legislatura aprobó el convenio que transfiere áreas convencionales de hidrocarburos de YPF a la empresa estatal Terra Ignis, un acuerdo impulsado por el gobernador Gustavo Melella que llegó al recinto rodeado de dudas, tensiones políticas y reclamos por falta de información.
El aval parlamentario se construyó a partir de una mayoría heterogénea. Acompañaron la iniciativa el bloque oficialista de FORJA —integrado por Federico Sciurano, Federico Greve, Myriam Martínez y Gisela Dos Santos—, los legisladores libertarios Natalia Gracianía y Luciano Selzer, los peronistas Victoria Vuoto y Juan Carlos Pino, el legislador Matías Lapadula, alineado con el intendente Martín Pérez, y el opositor Raúl Von der Thusen (Somos Fueguinos).
En rechazo votaron Pablo Villegas (Movimiento Popular Fueguino), Damián Löffler y Jorge Lechman (Somos Fueguinos).

El convenio ratificado formaliza el traspaso de las áreas que abandona YPF a Terra Ignis, una empresa creada por la Provincia en 2022 con el objetivo declarado de garantizar el abastecimiento energético fueguino. Sin embargo, a tres años de su creación, la firma estatal aún no ha desarrollado operaciones propias ni logrado resolver los problemas estructurales del sistema energético, especialmente en Ushuaia y Tolhuin, donde los cortes y la fragilidad del suministro continúan siendo una preocupación recurrente.
Durante el debate legislativo, el Gobierno provincial puso el acento en el impacto laboral de la salida de YPF. Se aseguró que alrededor de 500 puestos de trabajo serán absorbidos por Terra Ignis durante un período inicial de 12 meses. No obstante, incluso desde el oficialismo se admitió que ese compromiso es transitorio y que la continuidad laboral a largo plazo permanece atravesada por múltiples incertidumbres.
Esa fragilidad quedó expuesta cuando el legislador Federico Greve reconoció en el recinto que “Terra Ignis no tiene capacidad operativa” para explotar las áreas transferidas. La afirmación sintetizó uno de los núcleos del debate: la necesidad inevitable de incorporar socios privados, un escenario que podría derivar en revisiones contractuales y eventuales despidos, según advirtieron sectores de la oposición.
Más allá del resultado de la votación, uno de los aspectos más cuestionados fue el procedimiento adoptado por el Ejecutivo. La cesión fue firmada “ad referendum” de la Legislatura, pero el Gobierno no remitió en tiempo y forma los informes técnicos, económicos ni ambientales necesarios para evaluar con precisión el alcance del acuerdo. Tampoco se publicaron esos documentos para conocimiento público.
En el plano ambiental, las críticas se profundizaron ante la ausencia de estudios de impacto ambiental realizados por la Secretaría de Ambiente, tal como exige la normativa vigente. En su lugar, el Ejecutivo contrató una auditoría externa a una fundación vinculada a un exsubsecretario de Ambiente del gobierno nacional anterior, una decisión que despertó cuestionamientos sobre la independencia y el alcance del análisis.
A esto se sumó la falta de un dictamen técnico de la Secretaría de Hidrocarburos, dejando a la Legislatura, a especialistas y a la ciudadanía sin información básica sobre un contrato considerado estratégico para el futuro energético y económico de la provincia.
Tras la aprobación, el gobernador Gustavo Melella celebró públicamente el aval legislativo y lo presentó como un punto de inflexión en la política energética fueguina. A través de su cuenta en la red social X, afirmó: “Hoy es un día que marca un antes y un después en la gestión de nuestros recursos naturales. Con orgullo, celebro la aprobación de la ley que permite la cesión de áreas de YPF a nuestra empresa estatal Terra Ignis Energía”.
El mensaje del mandatario buscó instalar una lectura épica y estratégica de la decisión parlamentaria, en contraste con los cuestionamientos que atravesaron el debate. Mientras el Ejecutivo destacó la recuperación del control sobre recursos considerados estratégicos, desde distintos sectores se advirtió que el verdadero alcance del acuerdo y sus consecuencias económicas, laborales y ambientales comenzará a evidenciarse recién con su implementación.
Redacción Correo Diario
