Ushuaia homenajeó a “Poncho”, el perro polar que hizo historia en la Antártida
En el 122° aniversario de la presencia argentina ininterrumpida en el continente blanco, la ciudad inauguró una escultura en el Paseo de los Exploradores Antárticos para honrar al emblemático compañero de las primeras gestas nacionales en el Polo Sur.
Ushuaia: En una jornada cargada de memoria y emoción, la Municipalidad de Ushuaia inauguró este 22 de febrero la escultura de Poncho en el Paseo de los Exploradores Antárticos, en el sector costero de la ciudad. El acto se realizó en el marco del 122° aniversario de la presencia permanente e ininterrumpida de la Argentina en la Antártida, una política de Estado sostenida en la ciencia, la paz y la soberanía.
La iniciativa, impulsada por la Secretaría de Turismo junto al Museo Marítimo de Ushuaia, rinde homenaje al heroico “Perro Polar Argentino” que, bajo el mando de Gustavo Giró Tapper, integró la Primera Expedición Invernal Antártica en 1962 y participó de la histórica Operación 90° en 1965, la primera expedición terrestre argentina en alcanzar el Polo Sur Geográfico.
Hijo de “Coca” y “Flecha”, Poncho nació el 10 de abril de 1961 en la Base Antártica Esperanza. Desde sus primeros pasos en el continente blanco, su figura quedó asociada a las grandes gestas argentinas en uno de los territorios más extremos del planeta. Años más tarde, en 1973, fue trasladado a Ushuaia, donde vivió junto a la familia Giró hasta 1978, integrándose a la vida cotidiana de la comunidad fueguina y convirtiéndose en un símbolo vivo de la memoria antártica nacional.
Durante el acto, la secretaria de Turismo, Viviana Manfredotti, destacó la dimensión histórica y afectiva del homenaje: “Este 22 de febrero reconocemos a un ser especial que dejó una huella indeleble en la historia de la presencia argentina en la Antártida, en nuestra ciudad y en el corazón de la familia Giró”.
La funcionaria puso en valor, además, el rol clave de los perros polares en las expediciones: “Si la patria continental americana se hizo a caballo, la historia de la Antártida se construyó con perros de trineo: con lealtad, con coraje y con esa fuerza silenciosa que empuja a avanzar aun en las condiciones más extremas”.
El vínculo entre Ushuaia y el continente blanco fue otro de los ejes del mensaje oficial. “Ushuaia, antesala del gran mundo blanco, recibió a Poncho en su retiro y lo abrazó como propio. Esta escultura reafirma nuestra identidad antártica y renueva el compromiso con esa historia que también nos pertenece”, subrayó Manfredotti.
Finalmente, agradeció al Museo Marítimo del Presidio de Ushuaia, especialmente a Carlos Pedro Vairo, y a la familia Giró, presente en el emotivo acto.
Con esta inauguración, la ciudad del Fin del Mundo no solo honra la figura de Poncho y de quienes forjaron la epopeya antártica argentina, sino que proyecta hacia las nuevas generaciones el espíritu pionero que define a Ushuaia y a la provincia, reafirmando su rol estratégico como puerta de entrada al continente blanco.
