PROVINCIA

Docentes de la Escuela Especial “Kayú Chénèn” denuncian graves falencias edilicias y rechazan el traslado a un CDI

A días del inicio del ciclo lectivo, la comunidad educativa de la única escuela especial de Ushuaia advierte que el edificio no está habilitado y cuestiona la decisión de funcionar en un Centro de Desarrollo Infantil.

Ushuaia: La comunidad docente de la Escuela Especial N° 1 Kayú Chénèn hizo pública su preocupación por el estado edilicio de la institución y denunció que, a pocos días del inicio del ciclo lectivo, el establecimiento continúa sin condiciones para funcionar con normalidad.

Se trata de la única escuela de educación especial de Ushuaia, lo que —según remarcan— agrava aún más la situación al no existir una alternativa equivalente en la ciudad.

Años de problemas estructurales

De acuerdo al comunicado difundido por el cuerpo docente, la institución arrastra desde hace años múltiples falencias edilicias que impactaron de manera directa en la seguridad y en la continuidad pedagógica.

Entre los problemas mencionados se enumeran la rotura reiterada de vidrios sin soluciones definitivas, fallas en la caldera de gas, pérdidas de monóxido de carbono que pusieron en riesgo la salud de estudiantes y trabajadores, así como suspensiones y reorganizaciones forzadas por inconvenientes estructurales.

“Lo que está en juego no es solo un edificio: son los derechos de nuestras y nuestros estudiantes”, señalaron.

Traslado a un Centro de Desarrollo Infantil

Ante la falta de finalización de las obras y sin certezas sobre la habilitación del edificio, desde el Ministerio de Educación de Tierra del Fuego se dispuso trasladar el funcionamiento de la escuela a un Centro de Desarrollo Infantil (CDI).

RIO GRANDE

La decisión fue cuestionada por el personal docente, que sostiene que ese espacio no reúne las condiciones necesarias para el desarrollo de una escuela de educación especial.

“Un Centro de Desarrollo Infantil no fue diseñado para albergar a estudiantes con discapacidad”, advirtieron, y remarcaron que su población escolar requiere espacios amplios y seguros, ambientes adecuados y previsibles, accesibilidad real y permanente, además de condiciones que permitan el trabajo interdisciplinario.

“La educación especial es un derecho”

Desde la institución señalaron que no se trata de un hecho aislado, sino de una problemática recurrente que se repite año tras año con soluciones transitorias.

“Hablar de inclusión no puede limitarse al discurso. La inclusión se garantiza con infraestructura adecuada, previsión, inversión y respeto por las trayectorias educativas”, expresaron.

Finalmente, enfatizaron que la educación especial “no es un servicio accesorio, sino un derecho”, y reclamaron respuestas estructurales que aseguren condiciones dignas y seguras para estudiantes y trabajadores.

Una vez más la gestión del gobernador Gustavo Melella vuelve a quedar bajo cuestionamiento por la situación que atraviesa la educación pública en Tierra del Fuego. Docentes y comunidades escolares. Pese a los anuncios oficiales, persisten deudas estructurales que impactan en el normal desarrollo del ciclo lectivo 2026.

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