Turistas atrapados en un morro de Río durante un operativo narco
Unos 200 visitantes quedaron varados en la cima del Dois Irmãos mientras la policía desplegaba un operativo contra el Comando Vermelho. No hubo heridos.
Una escena que comenzó como una experiencia turística terminó en momentos de tensión en Río de Janeiro, donde cerca de 200 turistas quedaron atrapados en la cima del Morro Dois Irmãos durante un operativo policial contra el narcotráfico.
El grupo había ascendido al morro en la madrugada del lunes con la intención de observar el amanecer, una actividad habitual en la zona. Sin embargo, la jornada cambió abruptamente cuando la Policía Civil inició un amplio despliegue en el área para capturar a integrantes del Comando Vermelho, una de las principales organizaciones delictivas del país.
El principal objetivo del operativo era dar con Edinaldo Pereira Souza, conocido como “Dada”, un jefe narco prófugo desde 2024 tras escapar de prisión. El avance de las fuerzas de seguridad, con helicópteros y unidades especiales, derivó en enfrentamientos armados en distintos puntos de la zona.
Ante este escenario, los turistas quedaron imposibilitados de descender por razones de seguridad, permaneciendo en la cima del morro durante varias horas en medio de la incertidumbre. “Siempre es algo que asusta, pero estaba controlado dentro de lo posible”, relató una visitante en declaraciones a TV Globo.
Con el correr de las horas, la situación fue contenida por las autoridades, que organizaron el descenso del grupo cerca de las 7:20 de la mañana. Los turistas fueron escoltados a través de la favela por efectivos de seguridad, sin que se registraran heridos.
Como resultado del operativo, la Policía Civil confirmó la detención de Núbia Santos de Oliveira, señalada por su presunta participación en maniobras de lavado de dinero para la organización criminal.
El episodio, que combinó turismo y violencia urbana en uno de los paisajes más icónicos de Brasil, volvió a poner en evidencia la complejidad de la seguridad en algunas zonas de Río de Janeiro, donde la vida cotidiana convive con operativos de alto riesgo.
