La plata no alcanza: Crece la preocupación por el endeudamiento de los hogares
El indicador acumuló 16 meses consecutivos de aumento y llegó a valores que no se registraban desde 2004. Especialistas advierten sobre el impacto de la caída del poder adquisitivo, el retroceso del empleo y el cierre de pymes.
La morosidad de las familias argentinas volvió a registrar un fuerte incremento y alcanzó niveles récord tras acumular 16 meses consecutivos de subas, superando incluso los registros observados durante la pandemia y ubicándose en valores que no se veían desde 2004.
El deterioro financiero de los hogares aparece directamente vinculado a un escenario económico contractivo marcado por la pérdida sostenida del poder adquisitivo, el retroceso del empleo formal privado y el cierre persistente de pequeñas y medianas empresas en distintos sectores de la economía.
La creciente dificultad para afrontar obligaciones financieras comenzó a impactar de manera generalizada sobre entidades bancarias, financieras y plataformas de crédito, donde se multiplican las carteras irregulares y los atrasos en pagos vinculados al consumo cotidiano.
En paralelo, el Índice de Vulnerabilidad Familiar del Congreso (IVFC) reflejó un agravamiento de la situación social al encadenar diez meses consecutivos de aumento y alcanzar los 5,1 puntos, un nivel que ubica técnicamente a los hogares dentro de la categoría de “Fragilidad Familiar”.
El dato, según especialistas, expone el creciente desacople entre algunos indicadores macroeconómicos y la realidad cotidiana de amplios sectores de la población, especialmente en lo relacionado al consumo, los ingresos y la capacidad de sostener gastos básicos.
Desde distintos sectores de la oposición legislativa manifestaron preocupación por la velocidad del proceso de endeudamiento y remarcaron que los niveles actuales cuadruplican los mínimos registrados hacia fines de 2024.
“La morosidad récord muestra que cada vez más familias tienen dificultades para sostener sus gastos y cumplir con sus compromisos. Detrás de este dato hay hogares que hacen cuentas todos los días, que recortan gastos y que viven con más incertidumbre sobre cómo llegar a fin de mes”, sostuvo el diputado nacional Nicolás Trotta.
Analistas financieros y especialistas en consumo señalaron que el deterioro se concentra principalmente en líneas de financiamiento destinadas a gastos corrientes y créditos de bajo monto, lo que evidencia que una parte creciente de la población recurre al endeudamiento para cubrir necesidades básicas de subsistencia.
El fenómeno también comienza a generar preocupación en el sistema financiero debido al aumento sostenido de las carteras en mora y al debilitamiento de la capacidad de pago de sectores medios y trabajadores asalariados, especialmente en un contexto donde los ingresos continúan perdiendo terreno frente al costo de vida.
