Renunció Matías Runín: otra salida en el Gobierno provincial expone la crisis de la política deportiva
El ahora exsecretario de Deportes de Tierra del Fuego dejó su cargo tras fuertes diferencias con la Jefatura de Gabinete. La falta de apoyo presupuestario, la suspensión de eventos y el inminente traspaso del área al Ministerio de Bienestar Ciudadano aparecen como los principales focos de conflicto.

Río Grande: La estructura del Gobierno de Tierra del Fuego volvió a sufrir una baja en su gabinete. Matías Runín presentó su renuncia como secretario de Deportes de la provincia, en un contexto marcado por crecientes diferencias respecto del rumbo de la política deportiva y por un escenario de tensión interna que atraviesa al Ejecutivo.
Según pudo saber Correo Diario de fuentes vinculadas al Gobierno, el detonante de la decisión fue una fuerte discusión con el jefe de Gabinete, Jorge Canals, originada por la falta de respaldo político y presupuestario a las iniciativas que impulsaba el área de Deportes.
Desde el inicio de su gestión, Runín había diseñado una política orientada a fortalecer la participación de las delegaciones fueguinas en las principales competencias regionales y nacionales, entre ellas los Juegos Binacionales de la Araucanía, los Juegos de Integración Patagónica y los Juegos Nacionales Evita, considerados fundamentales para el desarrollo deportivo de niños, adolescentes y jóvenes de toda la provincia.
Sin embargo, en los últimos meses comenzaron a evidenciarse las dificultades para sostener ese esquema de trabajo. La suspensión de competencias, la cancelación de viajes y la reducción de actividades por falta de recursos económicos generaron un creciente malestar entre federaciones, clubes, entrenadores y deportistas, que observaron cómo varios proyectos quedaron relegados por decisiones presupuestarias del Ejecutivo.
Distintos referentes del ámbito deportivo interpretaron estas medidas como una señal de que el Gobierno provincial comenzó a priorizar otras áreas de gestión, dejando al deporte en un segundo plano, pese a tratarse de una política pública con fuerte impacto social y de contención para miles de jóvenes fueguinos.
Hasta el momento, la Secretaría de Deportes dependía orgánicamente de la Jefatura de Gabinete. No obstante, la reestructuración que analiza el Ejecutivo prevé que el área pase a depender del Ministerio de Bienestar Ciudadano, una cartera que atraviesa un escenario complejo desde la salida de Adriana Chapperón y que continúa registrando conflictos internos y reclamos de trabajadores que, según distintas fuentes, aún no han sido resueltos.
Durante su gestión, Runín mantuvo un contacto permanente con federaciones, asociaciones y clubes de toda la provincia, promoviendo una agenda de trabajo conjunta y sosteniendo la premisa de que el deporte debía consolidarse como una herramienta de inclusión, desarrollo humano y proyección social.
De acuerdo con la información recabada por Correo Diario, en las próximas horas el Gobierno provincial oficializaría la designación de un funcionario de la ciudad de Ushuaia para ocupar la Secretaría de Deportes y reemplazar a Runín al frente del organismo.
La salida del funcionario reabrió además un debate de larga data; el lugar que ocupa el deporte dentro de la estructura del Estado provincial. Referentes del sector sostienen que mientras el área no cuente con autonomía institucional y un presupuesto propio, continuará dependiendo de decisiones políticas y financieras que dificultan la planificación a largo plazo.
En ese sentido, remarcan que un presupuesto deportivo no constituye únicamente una partida administrativa, sino una herramienta estratégica para garantizar la continuidad de los programas, sostener la participación en competencias nacionales e internacionales, fortalecer a clubes y federaciones y brindar previsibilidad a los atletas que representan a Tierra del Fuego.
La renuncia de Runín se suma así a una serie de movimientos dentro del gabinete provincial y vuelve a poner en evidencia las tensiones que atraviesan al Ejecutivo en distintos frentes de gestión, en momentos en que la administración enfrenta el desafío de redefinir su estructura y establecer nuevas prioridades para la segunda mitad del año.
Nota de Redacción – Correo Diario