A 35 años de la jura de la Constitución Fueguina: El recuerdo de quien fue testigo privilegiado de aquellos días
Gustavo Blanco, uno de los protagonistas silenciosos de aquel proceso histórico, recordó con emoción los días en que la provincia más joven del país dio sus primeros pasos institucionales y los fueguinos comenzaron a construir su propio destino.
Río Grande: Hay fechas que permanecen grabadas para siempre en la memoria colectiva de un pueblo. Fechas que marcan un antes y un después. Para Tierra del Fuego, Antártida e Islas del Atlántico Sur, una de ellas es sin dudas el 1° de junio de 1991, cuando la flamante Constitución Provincial fue jurada y el territorio austral comenzó a transitar definitivamente el camino de la autonomía política e institucional.
Hoy, al cumplirse 35 años de aquel acontecimiento histórico, los recuerdos vuelven a cobrar vida en la voz de quienes fueron testigos privilegiados de aquellos días que cambiaron para siempre el rumbo de la provincia más joven de la Argentina.

Uno de ellos es Gustavo Blanco, quien en aquel entonces se desempeñaba como director de Información Parlamentaria de la Legislatura Territorial y tuvo la responsabilidad de acompañar desde adentro el trabajo de la Convención Constituyente que redactó la Carta Magna fueguina.
“Hoy se cumple un aniversario más de aquel histórico 1° de junio de 1991, un día que quedó grabado para siempre en la historia política e institucional de nuestra querida Tierra del Fuego”, expresó con emoción.
Detrás de aquella jornada histórica hubo meses de trabajo intenso, reuniones interminables, debates, acuerdos y el compromiso de 19 convencionales constituyentes elegidos por el voto popular para redactar la ley fundamental que daría sustento a la nueva provincia.
La Convención Constituyente se constituyó formalmente el 7 de enero de 1991 en la Escuela N° 1 de Ushuaia. Allí comenzó a escribirse una de las páginas más trascendentes de la historia fueguina.
Blanco recuerda cada detalle como si hubiera ocurrido ayer.

“Días antes de la sesión inaugural estábamos trabajando para acondicionar el lugar. Había que transformar un salón escolar en un recinto legislativo. Todo estaba por hacerse y todos aportábamos nuestro esfuerzo para que ese momento estuviera a la altura de la historia que se estaba construyendo”, relató.
Entre los recuerdos que más atesora aparece una anécdota protagonizada por quien luego sería elegida presidenta de la Convención, Elena Rubio de Mingorance.
Contó que mientras acomodaban las bancas y ultimaban detalles para la ceremonia inaugural, la dirigente ingresó al lugar junto a otros convencionales y preguntó quién era Gustavo Blanco.
“Mis compañeros me señalaron y me acerqué. Ella me preguntó quién había elegido el lugar para realizar la sesión. Cuando le respondí que había sido yo, me pidió que la acompañara más tarde a una reunión. Así comenzó mi participación directa en aquel proceso histórico”, recordó entre sonrisas.
Pero al evocar aquellos días, Blanco destaca constantemente que el verdadero mérito fue colectivo.
“Yo soy solamente una cara visible. Detrás hubo decenas de trabajadores de la Legislatura Territorial que durante cinco meses dejaron todo para que la Convención pudiera funcionar. Fue un trabajo enorme y siempre voy a estar agradecido por el compromiso y la profesionalidad de cada uno de ellos”, señaló.
Sin embargo, hubo un instante que aún hoy le genera una profunda emoción.
Minutos antes de comenzar la transmisión televisiva de la sesión inaugural, recibió una indicación de Roberto Carlos Souza, responsable de Canal 11 de Ushuaia.
“‘Gusty, estamos al aire. Ahora es toda tuya la transmisión’, me dijo. En ese momento sentí una mezcla de orgullo, responsabilidad y nervios. Tuve el honor de pronunciar las primeras palabras de una etapa nueva para todos los fueguinos. Sabía que estaba participando de un momento histórico”, recordó Gustavo Blanco.
Blanco conto a Correo Diario; que aquella jornada estuvo cargada de simbolismo. Uno a uno, los convencionales constituyentes fueron prestando juramento mientras la emoción se reflejaba en cada rostro. Se respiraba la sensación de estar siendo protagonistas de un acontecimiento irrepetible. Posteriormente fueron elegidas las autoridades de la Convención: Elena Rubio de Mingorance como presidenta, Ruggero Preto como vicepresidente primero y Alejandro Funes como vicepresidente segundo.
Asimismo, recordó que los debates continuaron luego en la sede de la Legislatura Territorial de la calle Maipú 465, donde durante meses se trabajó intensamente en la redacción de la Constitución que daría identidad institucional a la nueva provincia.
Treinta y cinco años después, aquellos recuerdos siguen intactos. No son solamente memorias personales. Son fragmentos de la historia de un pueblo que comenzó a construir su propio destino.
Porque aquel 1° de junio de 1991 no fue una fecha más en el calendario. Fue el día en que Tierra del Fuego dejó atrás su condición de territorio nacional para abrazar plenamente su identidad provincial. El día en que una comunidad entera comenzó a escribir, con voz propia, una nueva página de su historia.
Correo Diario
