Más de 950 niñas y niños celebraron el Mes de las Infancias en los barrios de Río Grande
El Municipio llevó propuestas recreativas a los 10 Centros Comunitarios Municipales de la ciudad, con jornadas pensadas para compartir, jugar y fortalecer los espacios de encuentro. Las actividades incluyeron juegos tradicionales, propuestas inspiradas en Toy Story y dinámicas inclusivas para garantizar la participación de todas las infancias.
El Mes de las Infancias se vivió en los barrios de Río Grande con una propuesta que buscó llevar la celebración allí donde las niñas y los niños desarrollan gran parte de sus actividades durante el año. El Municipio de Río Grande trasladó los festejos a los 10 Centros Comunitarios Municipales (CCM) de la ciudad, generando jornadas de juegos, recreación y encuentro para quienes participan habitualmente de los talleres y propuestas que funcionan en estos espacios.
Más de 950 niñas y niños formaron parte de las celebraciones. La cifra contempla tanto a quienes concurren durante todo el año a los distintos talleres municipales como a quienes se sumaron a las jornadas especiales organizadas con motivo del Mes de las Infancias.
A esta convocatoria se agregaron además las niñas y los niños que participaron de las actividades desarrolladas en APA, donde tuvieron la posibilidad de elaborar galletas y panes, incorporando una experiencia diferente a las propuestas recreativas tradicionales.
Jugar, compartir y recuperar el valor del encuentro
Los festejos fueron pensados como una oportunidad para recuperar el valor del juego como espacio de encuentro, creatividad y socialización. La temática de Toy Story estuvo presente en varias de las actividades, mientras que también se propusieron juegos tradicionales que invitaron a dejar por un momento las pantallas para volver a compartir cara a cara.

En cada Centro Comunitario Municipal se diseñaron juegos y dinámicas de acuerdo con las características de cada espacio y de las infancias que participaron. De esta manera, cada jornada tuvo su propia identidad, aunque todas compartieron un mismo objetivo: generar momentos de diversión y encuentro en los barrios.
La propuesta también incorporó juegos integrados, con el propósito de garantizar que las niñas y los niños con discapacidad pudieran participar plenamente de las celebraciones, compartir con sus pares y sentirse parte de cada una de las actividades.
La inclusión, en este sentido, atravesó las jornadas como un componente central, buscando que el derecho a jugar y disfrutar de espacios recreativos sea una experiencia compartida por todas las infancias, sin distinciones.
Los Centros Comunitarios como espacios de encuentro
Más allá de los festejos puntuales, la iniciativa permitió poner nuevamente en valor el rol que cumplen los Centros Comunitarios Municipales en la vida cotidiana de los barrios.
Durante todo el año, estos espacios funcionan como puntos de encuentro y acompañamiento para las familias, ofreciendo actividades deportivas, culturales, recreativas y educativas. Para muchas niñas y niños, representan además un lugar donde pueden desarrollar nuevas habilidades, construir vínculos y compartir experiencias con otros chicos y chicas de su comunidad.
Por eso, llevar allí las celebraciones del Mes de las Infancias permitió que la fiesta no quedara concentrada en un único lugar, sino que pudiera recorrer distintos sectores de Río Grande y acercarse a las familias.
Con juegos, música, personajes, actividades recreativas y propuestas pensadas para todas las infancias, la ciudad celebró en los barrios una fecha que volvió a poner en el centro la importancia de jugar, compartir y crecer en comunidad.
La iniciativa reafirmó así el objetivo de seguir construyendo espacios accesibles e inclusivos, donde cada niña y cada niño pueda encontrar un lugar para disfrutar, expresarse, hacer amigos y ser protagonista de las actividades que se desarrollan en su propio barrio.
