Las juventudes fueron protagonistas de una nueva jornada olímpica en Río Grande
El Polideportivo Carlos Margalot recibió a cientos de estudiantes que participaron del “Súpermatch”, una actividad que promovió la participación, el compañerismo y la construcción de comunidad entre jóvenes de distintos establecimientos educativos.

Con color, creatividad y una energía que colmó cada rincón del gimnasio, cientos de estudiantes de Río Grande protagonizaron una nueva jornada de las Olimpiadas Estudiantiles 2026. Entre cánticos, disfraces y desafíos de ingenio, las juventudes volvieron a encontrarse en una propuesta que ya se consolidó como uno de los espacios de participación juvenil más importantes de la ciudad.
El Polideportivo “Carlos Margalot” fue escenario este sábado de la segunda de las cuatro jornadas recreativas previstas para esta edición de las Olimpiadas Estudiantiles. La actividad, denominada “Súpermatch”, reunió a estudiantes de 18 instituciones educativas secundarias, además de familias, docentes y acompañantes que se sumaron a una tarde marcada por el compañerismo, la integración y la diversión.
Inspirada en la dinámica de un reconocido programa televisivo, la propuesta consistió en un concurso de preguntas y respuestas donde las y los jóvenes pusieron a prueba sus conocimientos, la capacidad de resolución de problemas y el trabajo en equipo. A lo largo de la jornada, cada grupo debió superar distintos desafíos en un clima de sana competencia y entusiasmo colectivo.
El intendente Martín Perez y el secretario de Gestión Ciudadana, Gonzalo Ferro, acompañaron las actividades y compartieron el encuentro junto a estudiantes, familias y docentes, destacando la importancia de generar espacios que fortalezcan los vínculos entre las juventudes de distintos establecimientos educativos.
Uno de los momentos más destacados de la jornada fue la participación de las familias y adultos acompañantes, quienes se sumaron a diferentes pruebas especialmente diseñadas para otorgar puntos extra a sus equipos. Esta dinámica fortaleció el espíritu de comunidad y convirtió al evento en una experiencia compartida entre generaciones.
La creatividad también tuvo su espacio con la tradicional competencia por la “Mejor Hinchada”. Cada institución presentó un disfraz representativo y desplegó todo su ingenio para alentar a sus compañeros. El color, la originalidad y el entusiasmo fueron protagonistas de una tarde en la que se destacó el respeto, la convivencia y el sentido de pertenencia.