Melella negó despidos en el sector petrolero y aseguró que todos los trabajadores fueron incorporados por la nueva operadora
El gobernador respondió a las denuncias del Sindicato de Petroleros Privados sobre posibles desvinculaciones tras el traspaso de las áreas de YPF. Afirmó que el conflicto ya fue resuelto y defendió el proceso de transición hacia la empresa Velitec.
Río Grande: En medio de la preocupación expresada por el Sindicato de Petróleo y Gas Privado de Tierra del Fuego ante la posible pérdida de puestos de trabajo en las áreas hidrocarburíferas transferidas por YPF, el gobernador Gustavo Melella salió a responder públicamente las denuncias y aseguró que no se produjo ningún despido como consecuencia del cambio de operador.
Las declaraciones fueron realizadas durante una rueda de prensa brindada en el gimnasio María Auxiliadora de Río Grande, en el marco de los actos conmemorativos por el aniversario de la Jura de la Constitución Provincial.
Consultado sobre la situación planteada por el gremio petrolero, que había denunciado la posible desafectación de más de 180 trabajadores y anticipado medidas de fuerza, el mandatario fue categórico al señalar que la totalidad de los empleados reclamados fueron incorporados a la nueva estructura operativa.
“No se perdió ningún puesto de trabajo”, afirmó Melella al referirse al proceso de transición de las áreas que estaban bajo la órbita de YPF y que ahora son operadas por Velitec.
El gobernador sostuvo además que la situación planteada por el sindicato ya fue abordada y resuelta durante las negociaciones desarrolladas en las últimas semanas.
“Todos los trabajadores están trabajando”, enfatizó, buscando llevar tranquilidad a las familias vinculadas a la actividad hidrocarburífera.
Durante sus declaraciones, Melella también se refirió a los cambios que implica el desembarco de la nueva operadora y consideró que resulta inviable mantener la misma estructura de costos que tenía YPF durante su gestión de los yacimientos.
En ese sentido, explicó que algunas condiciones laborales y operativas vigentes hasta ahora respondían a una lógica empresarial diferente y cuestionó particularmente determinados contratos vinculados al pago de horas extras y al alquiler de equipos.
“La nueva operadora no puede sostener los mismos costos que tenía YPF”, sostuvo el mandatario, al tiempo que mencionó la existencia de contratos que contemplaban elevados volúmenes de horas extraordinarias y alquileres de maquinaria con valores que consideró excesivos.
Las declaraciones del Gobernador se producen en un contexto de fuerte tensión dentro del sector petrolero fueguino, luego de que el gremio encabezado por Luis Sosa advirtiera sobre posibles ajustes en las dotaciones de personal y manifestara su rechazo a cualquier intento de reducir la participación de trabajadores y empresas locales en las operaciones.
Mientras el sindicato mantiene el estado de alerta y movilización, desde el Gobierno provincial insisten en que la transición de las áreas se está desarrollando sin pérdida de empleo y que el objetivo principal es garantizar la continuidad de la actividad hidrocarburífera bajo un esquema económicamente sustentable.
La discusión pone en evidencia los desafíos que enfrenta la nueva etapa de explotación petrolera en Tierra del Fuego, donde la necesidad de preservar los puestos de trabajo convive con la búsqueda de modelos operativos que permitan sostener la producción y atraer inversiones en un contexto económico complejo.
Por el momento, el Ejecutivo provincial sostiene que el conflicto quedó encauzado y que los trabajadores continúan desempeñando sus funciones con normalidad, aunque las diferencias entre la visión oficial y la postura del sindicato mantienen abierto un debate que sigue generando atención en el sector energético fueguino.
