Tras la nueva Ley de Pesca y Acuicultura, surgen proyectos de inversión para diversificar la matriz productiva fueguina
El ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, destacó que ya existen propuestas privadas y cartas de intención vinculadas a la acuicultura, el cultivo de macroalgas y mejillones, con potencial para generar empleo y nuevas actividades económicas en el centro y norte de la provincia.
Ushuaia: La aprobación de la Ley Provincial de Pesca y Acuicultura comenzó a abrir un nuevo escenario para el desarrollo productivo de Tierra del Fuego. A poco más de seis meses de la sanción de la normativa, desde el Gobierno provincial destacaron la aparición de nuevas iniciativas privadas y el interés de distintos sectores en impulsar emprendimientos vinculados al aprovechamiento sostenible de los recursos naturales y la generación de empleo.
El ministro de Producción y Ambiente, Francisco Devita, sostuvo que la herramienta legislativa aprobada a fines del año pasado permitió habilitar nuevas posibilidades para la actividad acuícola fuera del Canal Beagle y reveló que ya existen cartas de intención firmadas y diversos proyectos que se encuentran en etapa de análisis.
“Ya hay propuestas concretas y cartas de intención suscriptas”, aseguró el funcionario, al tiempo que señaló que una de las iniciativas más avanzadas corresponde a un emprendimiento privado previsto para Tolhuin, que combinará producción acuícola con una propuesta turística.
Según explicó, el proyecto contempla la construcción de seis cabañas, un restaurante boutique y un sistema de aquaponía que integrará la cría de truchas con la producción hidropónica, una modalidad que permite optimizar recursos y avanzar hacia modelos productivos sustentables.
Devita también se refirió a la propuesta presentada por la empresa Idris Patagonia, orientada al desarrollo genético y la producción de ovas destinadas a la actividad acuícola. En ese sentido, consideró que se trata de una iniciativa estratégica, ya que permitiría fortalecer la planificación del sector y avanzar en la definición de políticas específicas para la actividad.
“Es un proyecto interesante porque podríamos también definir política acuícola desde ahí”, remarcó.
El titular de la cartera productiva destacó además el potencial de otros emprendimientos vinculados al cultivo de macroalgas, erizos de mar y truchas, con perspectivas de alcanzar producciones cercanas a las 300 toneladas anuales.
“Tenemos el sistema de macroalgas más grande del país acá”, enfatizó, al poner en valor las ventajas comparativas que posee la provincia para el desarrollo de estas actividades.
Por otra parte, el funcionario hizo referencia a los proyectos vinculados al cultivo de mejillones en la zona de San Pablo y destacó la articulación que se viene desarrollando junto al Municipio de Tolhuin con el objetivo de fortalecer la participación de proveedores locales.
“Si vamos a desarrollar esa zona, la idea es trabajar juntos para desarrollar proveedores”, afirmó.
Para Devita, el conjunto de iniciativas que comenzaron a surgir tras la sanción de la Ley Provincial de Pesca y Acuicultura representa una oportunidad concreta para avanzar en la diversificación de la matriz productiva fueguina, históricamente concentrada en pocas actividades económicas.
En ese marco, consideró que la expansión de la acuicultura y de los proyectos asociados al aprovechamiento sostenible de los recursos marinos puede convertirse en un motor de crecimiento para las zonas centro y norte de la provincia, generando nuevas oportunidades de inversión, empleo y desarrollo para las comunidades locales.
