España combate el mayor incendio forestal de su historia: ya arrasó unas 77.000 hectáreas y afectó a más de 100.000 personas
Las llamas avanzan sobre las provincias de Ávila, Toledo y la región de Madrid, mientras miles de bomberos, efectivos militares y medios aéreos trabajan para contener el fuego. Las autoridades mantienen evacuaciones y alertan que podrían ampliarse si la situación se agrava.
España atraviesa una de las peores emergencias ambientales de su historia. Los incendios forestales que afectan al centro del país continúan fuera de control y ya dejaron un saldo devastador: más de 77.000 hectáreas consumidas por el fuego, más de 100.000 personas afectadas y decenas de localidades bajo medidas de evacuación o confinamiento preventivo.
El foco más crítico se registra en la provincia de Ávila, donde el incendio ya arrasó alrededor de 50.000 hectáreas, convirtiéndose en el mayor siniestro forestal del que se tenga registro en territorio español, según informaron las autoridades.
La emergencia también golpea con fuerza a la Comunidad de Madrid y a la provincia de Toledo, conformando un escenario de extrema complejidad que moviliza a miles de efectivos y mantiene en vilo a la población.

La vicepresidenta tercera del Gobierno español y ministra para la Transición Ecológica, Sara Aagesen, confirmó que el conjunto de los incendios activos en la región central del país ya supera las 77.000 hectáreas afectadas, una superficie equivalente a cientos de kilómetros cuadrados reducidos a cenizas.
Las consecuencias sobre la población también son de enorme magnitud. Cerca de 100.000 personas fueron evacuadas de manera preventiva o recibieron la orden de permanecer en sus viviendas para evitar la exposición al humo y al avance de las llamas. Las medidas alcanzan a 46 municipios de las zonas más comprometidas.
Mientras tanto, otro importante incendio se desató durante el fin de semana en la provincia mediterránea de Castellón, donde más de 16.000 habitantes de 18 municipios también se vieron afectados por las tareas de emergencia y las restricciones impuestas por las autoridades.
Frente a un escenario que continúa siendo crítico, miles de bomberos trabajan sin descanso junto a efectivos de la Unidad Militar de Emergencias (UME), con el apoyo de aviones hidrantes, helicópteros y maquinaria especializada desplegada para intentar contener el avance del fuego.
El comandante de la UME, teniente general Francisco Javier Marcos Izquierdo, informó que los grandes incendios que afectan a Ávila y Madrid permanecen separados, una situación que representa un alivio parcial para los equipos de combate. No obstante, advirtió que el perímetro todavía no se encuentra completamente asegurado y que persiste el riesgo de nuevos focos debido a las condiciones meteorológicas.
Desde el puesto de mando avanzado instalado en Navalcarnero, al oeste de Madrid, la ministra Sara Aagesen señaló que las autoridades mantienen un seguimiento permanente de la evolución del incendio y no descartan ordenar nuevas evacuaciones si las llamas avanzan hacia zonas habitadas.
Asimismo, remarcó que los vecinos que debieron abandonar sus hogares solo podrán regresar cuando los servicios de emergencia determinen que existen condiciones de seguridad suficientes.
Las altas temperaturas, la sequía y el viento continúan dificultando las tareas de extinción, mientras España enfrenta una catástrofe ambiental sin precedentes recientes, con un impacto que ya es considerado histórico tanto por la superficie arrasada como por la cantidad de personas afectadas.
