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Keiko Fujimori asumió la Presidencia de Perú y prometió combatir la corrupción y el crimen organizado

La flamante mandataria inició su gestión para el período 2026-2031 con un llamado a la unidad nacional y un fuerte discurso centrado en la seguridad, el fortalecimiento institucional y la recuperación del Estado. Javier Milei estuvo presente en la ceremonia de asunción en Lima.

LIMA. Keiko Fujimori juró como presidenta de Perú para el período 2026-2031 y, en su primer mensaje ante el Congreso, aseguró que encabezará un gobierno basado en el “método, la disciplina, el trabajo y una ruta clara”, con el objetivo de reconstruir un Estado que, según afirmó, fue debilitado por la corrupción y la pérdida de confianza en las instituciones.

En un país que atravesó una década marcada por la inestabilidad política, con nueve presidentes en los últimos diez años, la nueva mandataria llamó a dejar atrás las divisiones y convocó a todas las fuerzas políticas a trabajar de manera conjunta.

“Busquemos las coincidencias para resolver los problemas que agobian al ciudadano y que retrasan nuestro desarrollo. No hay dos Perú distintos; hay un solo Perú, vibrante, multicultural, fuerte y milenario que está listo para ponerse de pie”, expresó durante su discurso inaugural.

Asimismo, pidió a la oposición priorizar el diálogo y construir consensos pensando “en las próximas generaciones y no en las próximas elecciones”, en un mensaje orientado a promover la gobernabilidad y la reconciliación nacional.

Un fuerte mensaje contra el crimen organizado

Uno de los ejes centrales del discurso de Fujimori fue la seguridad. La presidenta anunció una ofensiva contra las organizaciones criminales dedicadas a la extorsión, el sicariato, el narcotráfico y la minería ilegal, fenómenos que en los últimos años se expandieron en distintas regiones del país.

“Vamos a recuperar cada barrio, cada carretera y cada espacio público para las familias peruanas”, afirmó, al tiempo que aseguró que el Estado utilizará todas las herramientas previstas por la Constitución para recuperar el control de los territorios dominados por organizaciones delictivas.

RIO GRANDE

En ese marco, adelantó que durante los estados de emergencia las Fuerzas Armadas asumirán temporalmente el liderazgo de las operaciones de seguridad y del control del orden interno, en coordinación con la Policía Nacional, hasta restablecer plenamente la autoridad estatal.

La mandataria también anunció el fortalecimiento de los sistemas de inteligencia para desarticular las estructuras económicas y financieras del crimen organizado y advirtió que no habrá tolerancia con efectivos policiales involucrados en hechos de corrupción.

“Ningún miembro de la Policía Nacional que se ponga al servicio del delito encontrará protección en nuestro gobierno”, sostuvo.

Primera mujer elegida por voto popular

Keiko Fujimori, hija del expresidente Alberto Fujimori, se convirtió en la 66ª presidenta de Perú y en la primera mujer en alcanzar la Presidencia mediante el voto popular en la historia del país.

Su padre gobernó Perú entre 1990 y 2000, hasta ser destituido por el Congreso tras una profunda crisis política. Desde entonces, la figura de Keiko Fujimori ha estado marcada por una fuerte polarización dentro de la sociedad peruana, luego de haber competido en varias oportunidades por la Presidencia antes de alcanzar finalmente el cargo.

Durante su mensaje de investidura, remarcó que su gestión comenzará “de inmediato” y recordó que tendrá 1.826 días para cumplir con los compromisos asumidos ante la ciudadanía.

Presencia internacional en la asunción

La ceremonia de transmisión de mando contó con la participación de diez jefes de Estado y de Gobierno, además de representantes de organismos internacionales y delegaciones oficiales de distintos países.

Entre los asistentes estuvieron el presidente argentino Javier Milei, el rey Felipe VI de España, los presidentes Daniel Noboa (Ecuador), José Raúl Mulino (Panamá), Yamandú Orsi (Uruguay), Santiago Peña (Paraguay), Nasry Asfura (Honduras), Rodrigo Paz (Bolivia), José Antonio Kast (Chile) y el jefe de Gobierno de Aruba, Mike Eman. También participaron representantes oficiales de Estados Unidos, China, Japón y Corea, reflejando el interés internacional por el inicio de una nueva etapa política en el país andino.

Con su llegada al poder, Keiko Fujimori inicia un mandato que estará marcado por el desafío de recuperar la estabilidad institucional, enfrentar el avance del crimen organizado y reactivar la economía de un país que en la última década atravesó una de las mayores crisis políticas de su historia reciente.

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