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La crisis migratoria vuelve a poner el foco sobre Ceuta y Melilla

La presión migratoria sobre Ceuta y Melilla reabrió un viejo debate sobre la soberanía de estos enclaves españoles en África. Mientras Marruecos mantiene su reclamo histórico, España sostiene que forman parte de su territorio desde hace siglos.

Mientras España enfrenta una nueva ola de ingresos de migrantes por Ceuta y Melilla, también resurge un conflicto que lleva décadas sin resolverse: el reclamo de soberanía de Marruecos sobre ambas ciudades autónomas, consideradas por Madrid una parte inseparable del territorio español.

La explicación se remonta a fines de la Edad Media. Ceuta fue conquistada por Portugal en 1415 y pasó a la Corona española durante la Unión Ibérica. Cuando Portugal recuperó su independencia en 1640, la ciudad decidió continuar bajo soberanía española. Melilla, en cambio, fue incorporada por la Corona de Castilla en 1497, durante el reinado de los Reyes Católicos.

Esto significa que ambas ciudades ya formaban parte de los reinos que dieron origen a la España moderna varios siglos antes de que Marruecos se constituyera como Estado independiente. Por ese motivo, Madrid sostiene que no se trata de colonias, sino de una parte inseparable del territorio español.

Cuando Marruecos obtuvo su independencia en 1956, Ceuta y Melilla quedaron fuera del antiguo Protectorado español y conservaron su condición de ciudades españolas. En la actualidad poseen el estatus de ciudades autónomas, integran plenamente España y también forman parte del territorio de la Unión Europea, aunque permanecen fuera de la unión aduanera comunitaria.

Sin embargo, por su parte, Marruecos mantiene desde hace décadas un reclamo de soberanía sobre ambas ciudades y las considera territorios ocupados. España rechaza esa postura y recuerda que la Organización de Naciones Unidas (ONU) nunca las incorporó a la lista de territorios pendientes de descolonización.

La sentencia que cambió el escenario

Uno de los factores que explica la actual crisis es un reciente fallo del Tribunal Supremo español, que estableció que quienes ingresan por vía marítima no pueden ser objeto de devoluciones sumarias, conocidas popularmente como “devoluciones en caliente”.

RIO GRANDE

La decisión limitó el denominado “rechazo en frontera” para las llegadas por mar y abrió un fuerte debate político. Las autoridades de Ceuta sostienen que esa interpretación jurídica dificulta la gestión de los ingresos masivos y solicitaron modificar la Ley de Extranjería para recuperar esa herramienta también en las fronteras marítimas.

El Gobierno español, por su parte, considera que esa limitación legal puede haber influido en el aumento de las llegadas, mientras organizaciones defensoras de los derechos humanos sostienen que las devoluciones automáticas vulneran garantías internacionales de protección a los migrantes.

El rol de Marruecos y la disputa diplomática

Diversos especialistas sostienen que Marruecos utiliza periódicamente el control de su frontera como instrumento de presión política sobre España. Esa hipótesis cobró fuerza tras el acercamiento diplomático del gobierno de Pedro Sánchez a Argelia, principal rival regional de Rabat.

Hasta el momento, el Ejecutivo español evitó responsabilizar oficialmente al gobierno marroquí por la actual oleada migratoria. Sin embargo, el debate permanece abierto debido a que las relaciones entre ambos países suelen influir directamente sobre la intensidad de los controles fronterizos.

La preocupación de la Unión Europea

La magnitud de los ingresos reinstaló el debate migratorio en toda Europa. Francia reforzó los controles en su frontera con España, mientras Suecia reclamó recuperar el control de la situación en Ceuta.

Al mismo tiempo, la primera ministra italiana, Giorgia Meloni, propuso incluso evaluar una suspensión del espacio Schengen respecto de España hasta controlar la situación fronteriza, una postura que recibió el respaldo del gobierno de Finlandia. Madrid rechazó esa interpretación y adviertió que la respuesta debe construirse de manera coordinada entre todos los países de la Unión Europea.

C5N

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