Política: Vuoto desembarcó en Río Grande y desafió al peronismo fueguino a resolver sus diferencias en las urnas
El presidente del Partido Justicialista de Tierra del Fuego encabezó la inauguración de una nueva sede partidaria en Laserre 739, de la ciudad de Río Grande ante una convocatoria multitudinaria. En un acto atravesado por la reivindicación del legado de Néstor Kirchner, llamó a construir la unidad desde las bases y propuso una interna partidaria, incluso abierta, para dirimir las diferencias dentro del espacio.

Con una fuerte convocatoria militante, banderas y cánticos, Walter Vuoto llegó a Río Grande para encabezar la inauguración de una nueva sede del Partido Justicialista fueguino, en una jornada que combinó la celebración por la apertura del espacio con un mensaje político dirigido hacia el interior del peronismo provincial.
El intendente de Ushuaia y presidente del PJ fueguino eligió el acto para plantear uno de los debates pendientes del espacio: cómo resolver las diferencias internas y avanzar hacia una construcción política común. Lejos de limitar su discurso a la inauguración del local, ubicado en Laserre 739, convocó a dirimir las disputas mediante una elección partidaria y dejó abierta la posibilidad de que la competencia se extienda al conjunto de la ciudadanía.
“Si el campo popular no se pone de acuerdo, esto siempre se ha resuelto a través de las urnas. Vengan, compañeros y compañeras, los invitamos a una interna. Y si le tienen temor a la cantidad de afiliados del Partido Justicialista, hagámosla abierta”, sostuvo Vuoto ante la militancia.

La definición expuso la intención de llevar la discusión por la conducción y el rumbo del peronismo fueguino al terreno electoral, en un contexto en el que la unidad del espacio aparece como uno de los desafíos centrales de cara a las próximas disputas políticas.
Una casa partidaria y un mensaje hacia adentro
La apertura de la sede se realizó a 16 años del fallecimiento de Néstor Kirchner y reunió a dirigentes, representantes sindicales, concejales y militantes de distintos puntos de la provincia. La convocatoria buscó mostrar capacidad de organización y presencia territorial del justicialismo en Río Grande, además de poner en funcionamiento un espacio destinado al encuentro, la discusión política y el trabajo militante.
“Cuando el peronismo abre una casa, no abre un local simplemente para mostrar que nos juntamos. Abre un espacio de discusión, de encuentro, para entender que somos un partido que tiene mucha historia”, expresó el titular del PJ fueguino.
En esa línea, Vuoto buscó correr el eje de la unidad entendida exclusivamente como un acuerdo entre dirigentes y planteó que la construcción política debe sostenerse en un vínculo directo con la sociedad. “La única unidad que me interesa no es una unidad de dirigentes, es la unidad con la gente”, afirmó con firmeza el máximo dirigente del partido Justicialista de Tierra del Fuego, al convocar a la militancia a fortalecer el trabajo en los barrios, los sindicatos, los centros de jubilados y las organizaciones comunitarias.

La inauguración de la nueva sede funcionó, como una demostración de presencia partidaria, pero también como una convocatoria a reorganizar el espacio y sostener una agenda política vinculada con las demandas sociales y económicas de Tierra del Fuego.
Industria, empleo y derechos sociales
Walter Vuoto también se refirió al escenario económico nacional y a sus consecuencias sobre la provincia, con especial atención a la situación de la industria fueguina, las pequeñas y medianas empresas, los comerciantes, los trabajadores y los jubilados.
Frente a ese panorama, planteó la necesidad de recuperar una agenda centrada en la producción, la generación de empleo y la defensa de los derechos sociales y laborales. También vinculó la posibilidad de construir una alternativa política con la elaboración de consensos en torno a un proyecto productivo para Tierra del Fuego.
El dirigente reivindicó las transformaciones que atribuyó a los gobiernos de Néstor y Cristina Kirchner en materia de recuperación industrial, empleo, educación y ampliación de derechos. Asimismo, evocó la historia del peronismo en Río Grande y en la provincia, y recordó el paso del expresidente por la ciudad en un contexto de crisis económica y social. La referencia a Kirchner atravesó el acto y sirvió como marco para un llamado a recuperar la esperanza, fortalecer la participación y sostener la organización colectiva frente a las dificultades actuales.
El desafío de convertir la convocatoria en organización
Sobre el cierre, Vuoto reafirmó su compromiso con la defensa de los derechos sociales y laborales y llamó a mantener la militancia activa, más allá de las dificultades y los retrocesos políticos. “No importa la cantidad de veces que nos caemos; importa la cantidad de veces que nos volvemos a levantar. Que no nos roben los sueños, que no nos roben la esperanza, que sigamos construyendo”, expresó.
Bajo la consigna Walter Vuoto conducción, la nueva sede quedó presentada como un espacio para reunir a la militancia y dar las discusiones que vienen. Sin embargo, el mensaje político más significativo de la jornada estuvo puesto en otro punto: la necesidad de resolver las diferencias internas del justicialismo fueguino mediante mecanismos democráticos y avanzar hacia una propuesta común.
La convocatoria multitudinaria mostró la capacidad de movilización del sector que conduce Vuoto, mientras que la propuesta de una interna, incluso abierta, trasladó el debate hacia el terreno de las definiciones concretas. El desafío será transformar la presencia territorial y el entusiasmo del acto en acuerdos políticos, organización sostenida y una propuesta capaz de responder a las demandas de la comunidad fueguina.