La Vicepresidenta Victoria Villarruel encabezó el acto por Malvinas en Ushuaia, “la causa Malvinas, constituye la única prenda de unidad para nuestra Nación” dijo.
Tierra del Fuego fue elegida por la vicepresidenta de la nacion para conmemorar la gesta de Malvinas. Durante su discurso, Villarruel llamó a iniciar un proceso de "Malvinización". Denunció que a raíz de un relato “malicioso”, los veteranos de guerra fueron ocultos y despreciados por la sociedad, lo que provocó una profunda persecución hacia las Fuerzas Armadas .
Ayer miércoles, la vicepresidenta de la Nación, Victoria Villarruel , encabezó en Ushuaia el acto en conmemoración del 43° aniversario de la Guerra de Malvinas. En su intervención, destacó el papel de las Fuerzas Armadas y expresó su llamado a iniciar un “ proceso de malvinización ”, subrayando que Malvinas es un símbolo de unidades nacional que trasciende las diferencias políticas y sociales.
Villarruel, cuya figura está estrechamente vinculada a la causa malvinera debido a su origen familiar, hija de un veterano de guerra , eligió la ciudad más austral del país como sede del homenaje. Este gesto no solo resalta la importancia simbólica de Ushuaia, por su cercanía geográfica a las islas, sino que también responde a una decisión personal de la vicepresidenta de “ salir de la centralidad ” y rendir homenaje a los caídos en un territorio profundamente afectado por el conflicto de 1982, posicionándola como una firme defensora de la memoria histórica de los caídos en las islas.
Durante su discurso, Villarruel dejó claro que la causa Malvinas constituye “ la única prenda de unidad para nuestra nación. En una crítica abierta al “ proceso de desmalvinización ” que siguió a la derrota bélica, destacó que poco después de la finalización de la guerra, se desplegó un relato. que tergiversó las acciones de los militares argentinos en las islas. “Apenas los combatientes volvieron al continente, comenzó una campaña de desprestigio que intentó oscurecer su heroísmo y sacrificio”, afirmó, al referirse a la difamación de los soldados y de las Fuerzas Armadas , presentados como responsables de una guerra injusta.

En otro tramo de su discurso, denunció que a raíz de este relato “malicioso”, los veteranos de guerra fueron ocultos y despreciados lo que provocó una profunda persecución hacia las Fuerzas Armadas . “Se les tachó de ineficientes, cobardes y mal preparados, todo un conjunto de mentiras destinadas a destruir el honor de nuestros hombres de armas”, subrayó. Lamentando que el recuerdo de la guerra se haya limitado a una narrativa de vergüenza que buscaba borrar la memoria histórica del conflicto.
La vicepresidenta apeló a un reconocimiento nacional para los veteranos y soldados, promoviendo que su valentía y sacrificio se enseñen a las nuevas generaciones. La palabra Malvinas, debería ser un motivo de orgullo y solidaridad nacional , no un tema de división o vergüenza. “El valor y sacrificio de nuestros héroes debe ser reconocido y transmitido a los jóvenes, para que nunca olviden lo que significó la lucha por nuestra soberanía”, expresó con firmeza.
El acto en Ushuaia contrastó notablemente con el evento realizado en Buenos Aires por el presidente Javier Milei , quien también se refirió a la causa malvinera, pero desde un ángulo diferente. Durante su intervención, el presidente expresó su deseo de transformar a Argentina en una potencia económica para que los malvinenses deseen ser parte del país, sin necesidad de disuasión o coerción.
El contraste entre ambas figuras, una más enfocada en la memoria y la identidad nacional y la otra en la proyección internacional y el fortalecimiento económico, pone de manifiesto las diferencias en el abordaje de la cuestión Malvinas en el ámbito político argentino. Mientras Villarruel apuesta por un proceso de malvinización , Milei prefiere centrar sus esfuerzos en lograr un futuro próspero que atraiga a los isleños.