PROVINCIA

Comunidad selk’nam y un fuerte mensaje ambiental: “No a la salmonicultura”

En vigilias realizadas en Ushuaia, Tolhuin y Río Grande, el pueblo selk'nam homenajeó a sus ancestros y reafirmó su rechazo a la instalación de salmoneras en Tierra del Fuego, advirtiendo sobre los impactos ambientales y territoriales de esta actividad.

En el marco de la conmemoración del genocidio selk’nam, la comunidad llevó adelante vigilias simultáneas en Ushuaia, Tolhuin y Río Grande para honrar a sus ancestros, visibilizar una historia largamente silenciada y, al mismo tiempo, difundir un mensaje contundente frente a la actualidad ambiental de la provincia: un no rotundo a la salmonicultura.

La vicepresidenta de la comunidad, Antonela Guevara, explicó que estas jornadas buscan fortalecer la memoria colectiva, pero también reafirmar el posicionamiento del pueblo selk’nam respecto al modelo de desarrollo productivo en el territorio. Subrayó que la defensa ambiental es inseparable de la continuidad cultural y territorial de su comunidad.

Durante las vigilias, el reclamo contra la salmonicultura fue explícito. “Le decimos no a la salmonicultura ni en el mar, ni en lagos, ni en ríos. Es una actividad no amigable y completamente dañina para el ambiente y para las especies del lugar”, afirmó Guevara.

La dirigenta fundamentó esta postura no solo en principios de conservación, sino también en la experiencia internacional. Sobre el caso de Chile, señaló: “Es un ejemplo enorme. No se están renovando concesiones por incumplimientos. No hay capacidad de fiscalización: las empresas controlan sus propios informes y siempre dan bien. Cuando una fundación independiente investiga, aparecen los daños: falta de oxígeno, especies que desaparecen, destrucción del fondo marino”.

Guevara advirtió que estos impactos suelen hacerse visibles cuando ya son irreversibles, por lo que la provincia no puede exponerse a replicar ese modelo. Además, remarcó que el rechazo a las salmoneras está directamente asociado al derecho de los pueblos originarios —y de toda la sociedad fueguina— a decidir qué modelo productivo se quiere y a quién beneficia.

Nos preguntamos para qué y para quién vamos a dar estas áreas de sacrificio. La sociedad no se va a ver beneficiada”, expresó. Recordó también que la comunidad de pescadores artesanales de Almanza rechaza la actividad porque comprometería su permanencia en el territorio.

RIO GRANDE

Guevara señaló que la Ley Provincial 1.355, cuya modificación impulsa el Ejecutivo, no prohíbe la salmonicultura, sino que establece condiciones para asegurar su sostenibilidad. Consideró una contradicción habilitar especies exóticas con alto impacto mientras el Estado invierte millones en remediación ambiental —como ocurre con el castor—.

Podemos potenciar a los productores artesanales de Almanza, darles seguridad jurídica. Hoy son considerados usurpadores por el Estado, pero sí se habilitan concesiones enormes para multinacionales”, sostuvo y cerró con una imagen contundente; “No me imagino el lago Yehuin, el Fagnano o el Khami con jaulas de salmones. Son aguas que consumimos, que protegemos. Es nuestra casa”.

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