Advierten sobre una “crisis histórica” en la industria fueguina y cuestionan el modelo económico nacional
El presidente de Río Grande Activa sostuvo que Tierra del Fuego atraviesa los peores niveles de empleo y producción industrial de los últimos quince años. También reclamó la utilización de fondos del FAMP y defendió la necesidad de diversificar la matriz productiva sin abandonar la industria.
Río Grande: El presidente de Río Grande Activa Sociedad del Estado, Juan Pablo Deluca, realizó un duro diagnóstico sobre la situación económica y social que atraviesa Tierra del Fuego y cuestionó con firmeza el modelo económico impulsado por el presidente Javier Milei, al considerar que “pone a la industria en el último lugar de las prioridades”.
En declaraciones al programa “La Mañana de la Tecno”, que se emite por Radio Universidad 93.5 MHz, Deluca afirmó que la provincia vive “un panorama oscuro”, marcado por la caída del empleo industrial, la retracción económica y la incertidumbre sobre el futuro del subrégimen de promoción industrial.
“Estamos viviendo un panorama oscuro. La industria promocionada está en los peores niveles de los últimos quince años”, sostuvo.
“La mitad de la economía de Río Grande depende de la industria”
Deluca remarcó que Río Grande mantiene una fuerte dependencia del entramado industrial fueguino y advirtió que la crisis ya genera consecuencias sociales visibles. “Prácticamente la mitad de la economía de la ciudad depende de la actividad industrial promocionada”, expresó.
Según explicó, sectores históricos como el textil atraviesan una situación crítica y algunos incluso se encuentran “prácticamente en proceso de desaparición”. Para el funcionario, el escenario actual responde directamente al esquema económico nacional, al que definió como un modelo “agro-minero-energético exportador”, enfocado principalmente en actividades extractivas y de exportación de recursos naturales.
“El Gobierno nacional impulsa un modelo basado en el agro, la minería y la energía, acompañado de desindustrialización”, cuestionó.
En ese marco, sostuvo que la industria manufacturera genera mucho más empleo directo e indirecto que sectores extractivos como la minería o los hidrocarburos.
Críticas al RIGI y defensa de la industria fueguina
A diferencia de sectores que impulsan la adhesión provincial al Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones, Deluca consideró que el esquema nacional está pensado fundamentalmente para favorecer actividades extractivas.
“El RIGI está apuntado a la explotación de recursos naturales”, señaló.
Además, advirtió sobre los posibles impactos ambientales y sociales de determinados proyectos mineros o energéticos. “Son actividades que generan presión sobre recursos que no son infinitos y cuyos impactos terminan viéndose en las propias comunidades”, afirmó.
No obstante, aclaró que la discusión no debe plantearse como una confrontación entre sectores productivos. “No hay que reemplazar actividades, sino fortalecer lo que ya existe y ampliar hacia nuevos sectores”, indicó.
Manaos como modelo y “antifueguinismo”
Durante la entrevista, Deluca comparó el desarrollo industrial argentino con el caso brasileño de Manaos, al que definió como el ejemplo más parecido a la Ley 19.640.
“El caso más parecido a la Ley 19.640 es Manaos”, sostuvo.
Según explicó, Brasil mantuvo durante más de cinco décadas una política industrial sostenida para integrar territorialmente la región amazónica, utilizando la industria como herramienta de desarrollo y soberanía.
“Brasil sostuvo una política industrial durante más de cincuenta años, más allá de los cambios políticos”, remarcó. En ese contexto, cuestionó lo que definió como un “antifueguinismo permanente” instalado a nivel nacional.
“Hoy el ataque contra Tierra del Fuego es sistemático”, afirmó.
Caída del empleo y migración
El titular de Río Grande Activa alertó además sobre el impacto social de la crisis industrial y aseguró que la pérdida de puestos fabriles arrastra a otros sectores de la economía.
“Por cada puesto industrial directo que se pierde, se pierden muchos más puestos indirectos”, advirtió.
Según indicó, la retracción económica ya provoca migración de familias hacia otras provincias y genera incertidumbre especialmente entre los jóvenes fueguinos.
Aun así, destacó que existe una generación nacida en Tierra del Fuego dispuesta a defender el desarrollo local.
“Muchos somos de acá y no tenemos otro lugar al cual volver”, expresó.
Reclamo por los fondos del FAMP
Consultado sobre posibles herramientas para enfrentar la crisis, Deluca reclamó la utilización de los recursos acumulados en el Fondo para la Ampliación de la Matriz Productiva Fueguina, creado tras la prórroga del subrégimen industrial en 2021.
“El FAMP tiene alrededor de 300 millones de dólares congelados por el Gobierno nacional”, denunció.
En ese sentido, pidió a los representantes de La Libertad Avanza que intervengan para destrabar esos fondos. “Es dinero de todos los fueguinos y tendría que estar utilizándose para afrontar esta crisis”, remarcó.
También cuestionó los intentos de modificar subsidios vinculados a la zona fría y alertó sobre el impacto que tendría un aumento del gas en la provincia.
Drones, electromedicina y nuevas industrias
Pese al diagnóstico crítico, Deluca planteó distintos sectores con potencial para diversificar la economía provincial sin abandonar la base industrial existente.
Entre ellos mencionó la producción de alimentos, energía, petroquímica, electromedicina, autopartes electrónicas y fabricación de drones.
“La producción de drones entra perfectamente dentro de las capacidades industriales que ya tiene Tierra del Fuego”, aseguró.
Explicó además que esta tecnología tiene múltiples aplicaciones civiles, científicas y ambientales, además del uso militar.
Finalmente, recordó la experiencia desarrollada durante la pandemia, cuando empresas fueguinas participaron en la fabricación de respiradores artificiales para el sistema sanitario nacional.
“En menos de cuatro meses Tierra del Fuego pudo producir más de 2.000 respiradores para la Argentina”, destacó.
Para Deluca, ese antecedente demuestra el potencial tecnológico e industrial de la provincia.
“No podemos perder esas capacidades por una mirada ideológica que desprecia la industria y es servil a las potencias extranjeras”, concluyó.
