INTERÉS GENERAL

Alertan que la demora en atender un dolor de pecho supera las tres horas y agrava el riesgo cardíaco

Registros médicos revelan que cuatro de cada diez pacientes ven a un profesional después de tres horas del inicio de los síntomas, un margen que puede ser decisivo para evitar secuelas graves. Además señalan que adultos mayores, mujeres y personas con diabetes suelen confundir los síntomas y retrasan la consulta, lo que aumenta las complicaciones.

Una de las primeras señales de un infarto es el dolor de pecho. Sin embargo, adultos mayores, mujeres y personas con diabetes suelen confundir esta molestia con un malestar digestivo, lo que retrasa la consulta y puede derivar en graves complicaciones para la salud.

El dolor típico de un infarto suele describirse como una opresión intensa o sensación de “peso” en el centro del pecho, que puede irradiar hacia el brazo izquierdo, ambos brazos, la espalda, el cuello o la mandíbula. Puede acompañarse de sudoración fría, náuseas, palpitaciones, falta de aire, palidez o una sensación de amenaza inminente.

Pero existen formas menos típicas, especialmente en mujeres y adultos mayores, donde el dolor puede ser leve, confundirse con acidez, indigestión o manifestarse simplemente como un cansancio extremo.

Desde 2021, la Sociedad de Cardiología de Córdoba, junto con la Federación Argentina de Cardiología (FAC), impulsa la creación del “Día del Dolor de Pecho”, una iniciativa destinada a concientizar sobre la importancia de reconocer estos síntomas y consultar de inmediato.

“El objetivo es simple pero vital: que cada persona comprenda que, ante un dolor de pecho, el tiempo es determinante para la sobrevida y para evitar secuelas después de un evento coronario”, señaló el cardiólogo Dr. Walter Quiroga Castro (MP 21604), miembro de la FAC.

Demoras que preocupan

En Argentina, distintos estudios muestran que la mayoría de las personas consulta demasiado tarde, perdiendo un tiempo crítico para evitar un infarto grave o sus consecuencias.

RIO GRANDE

En Córdoba, un análisis de más de 13.300 pacientes durante ocho años reveló que la demora promedio desde el inicio de los síntomas hasta el primer contacto médico supera las tres horas, incluso en los casos más severos.

A nivel nacional, el Registro ARGEN-IAM, con más de 7.000 pacientes, confirmó que el 40% consultó después de tres horas y el 25% lo hizo recién a las seis o más.
En paralelo, el Registro RENASCA-AR mostró una demora promedio de 4,5 horas entre el inicio del dolor y la atención médica, con un 25% de los pacientes que consultó luego de 13 horas y un 10% tras más de 39 horas.

“Las personas suelen subestimar los síntomas, esperar a que ‘se pase solo’ o confundirlos con molestias menores. Esa demora puede marcar la diferencia entre un corazón que se salva y un corazón que sufre un daño severo”, advirtió Quiroga Castro.

Fuente: Federación Argentina de Cardiología (FAC)

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