Arcando advirtió sobre una situación “crítica” en Tierra del Fuego y cuestionó la falta de diálogo con Nación
El gobernador mandato cumplido y referente de Nuevo País en la provincia, alertó por la dependencia de adelantos de coparticipación para pagar salarios, criticó la estrategia del Gobierno provincial y rechazó una eventual reforma constitucional en el actual contexto.
El gobernador mandato cumplido de Tierra del Fuego, Juan Carlos Arcando, lanzó duras críticas al Gobierno provincial al advertir que la provincia atraviesa una situación económica “muy delicada”, marcada según sostuvo por la falta de gestión política y de articulación con el Gobierno nacional.
En declaraciones a Radio Provincia, el dirigente afirmó que “hoy se están pagando salarios gracias a adelantos de coparticipación de Nación, eso ya marca que la situación es crítica”, y alertó que el aislamiento institucional agrava aún más el escenario. “Se gobierna para un partido y no para la gente”, cuestionó.
Con una mirada atravesada por su experiencia en la gestión pública, Arcando remarcó que la relación con la Nación resulta clave para cualquier provincia. “Con el Gobierno nacional nunca se debe cortar el diálogo, no importa el color político; la provincia necesita obras, recursos y gestión permanente”, sostuvo, marcando diferencias con la actual conducción.
En esa línea, planteó que la falta de articulación no solo limita el acceso a financiamiento, sino que también deja a la provincia rezagada frente a otras jurisdicciones. “Otros gobernadores viajaron, gestionaron inversiones, buscaron posicionar sus provincias; nosotros miramos desde lejos, como si no tuviéramos nada para ofrecer”, disparó.
El exmandatario también puso el foco en la ausencia de una estrategia de desarrollo que permita diversificar la matriz productiva, lo que a su entender profundiza la dependencia del empleo público. “El Estado no puede absorber toda la demanda laboral; hoy la mayoría busca trabajo en el Estado porque no hay alternativas”, explicó.
Frente a este escenario, insistió en la necesidad de generar nuevas oportunidades económicas y atraer inversiones. “Hay que sentarse a dialogar, salir a buscar capitales y generar condiciones. No alcanza con administrar la crisis”, planteó.
Arcando también se refirió al conflicto en torno al puerto de Ushuaia, donde cuestionó la respuesta del Gobierno provincial ante las observaciones realizadas por Nación. Según indicó, “hubo advertencias previas que no fueron atendidas. Mandaron inspecciones, hicieron observaciones y no se corrigió nada; en algún momento, la Nación iba a intervenir”.
Además, puso en duda el destino de los recursos generados por esa terminal portuaria. “La recaudación del puerto es para mantener el puerto, no para financiar otras áreas del Estado”, afirmó, al tiempo que consideró que este conflicto refleja “una gestión desordenada y sin prioridades claras”.
En el plano institucional, el referente de Nuevo País rechazó de plano la posibilidad de avanzar en una reforma constitucional. “No son tiempos. Hoy hay que gobernar, no discutir reformas en un contexto donde no hay recursos ni estabilidad”, sostuvo, y agregó que estos procesos deben responder al interés general y no a especulaciones políticas.
Finalmente, advirtió que sin cambios en la forma de gestionar, la crisis podría profundizarse. “Sin diálogo, sin gestión y sin un rumbo claro, la situación de Tierra del Fuego puede empeorar”, expresó.
En un contexto de tensión económica e incertidumbre política, Arcando también dejó una reflexión sobre el vínculo entre la dirigencia política y la sociedad. “Gran parte de la dirigencia perdió el contacto con la gente. Hoy la sociedad está pidiendo otra cosa, y muchos no lo están viendo”, afirmó, al tiempo que interpretó el crecimiento de nuevas fuerzas políticas como una señal del descontento social.
De este modo, sus declaraciones no solo apuntan a la coyuntura actual, sino que abren un debate más profundo sobre el modelo de gestión y la capacidad de la administración de gustavo Melella, para afrontar una etapa cada vez más desafiante.
