Boca golpeó sobre el final, venció a Independiente y se llevó un clásico caliente de Avellaneda
El Xeneize se impuso 1-0 ante el Rojo por la fecha 14 del Torneo Clausura, en un partido que se definió en los últimos instantes. Boca consiguió tres puntos clave en la pelea por la Tabla Anual y tuvo en el arquero Álvaro Montero a una de las figuras decisivas para sostener la ventaja.

Boca Juniors se quedó con el clásico de Avellaneda en una definición agónica. En un encuentro cerrado y disputado hasta el último minuto, el equipo visitante venció 1-0 a Independiente por la fecha 14 del Torneo Clausura y sumó una victoria de peso en su objetivo de recuperar terreno en la Tabla Anual.
Con Leandro Paredes como una de sus principales referencias, el Xeneize afrontó el compromiso con la necesidad de sumar para volver a lo más alto de la clasificación acumulada, luego de que Rosario Central ganara el sábado y modificara el escenario de la pelea.
Del otro lado, Independiente llegaba después de igualar ante Racing en el clásico de Avellaneda. El empate había dejado sensaciones encontradas en el Rojo, que buscaba aprovechar la localía para conseguir una victoria frente a otro de sus rivales históricos.
Un primer tiempo con oportunidades
Durante la primera mitad, Boca encontró espacios para inquietar a Independiente, especialmente cuando logró aprovechar desajustes defensivos y momentos en los que el equipo local quedó mal parado.
Una de las aproximaciones más claras llegó a través de una buena intervención de Ezequiel Ávila, quien pivoteó y habilitó de pecho a Mateo Pérez Curzi. El atacante avanzó hacia el arco, pero, presionado por su marcador, remató apresuradamente y la pelota pasó cerca.
El encuentro se mantuvo parejo, con momentos de imprecisión y dificultades para transformar las aproximaciones en situaciones claras de gol. La tensión propia de un clásico se trasladó al desarrollo, con dos equipos conscientes de la importancia de un resultado que podía influir en sus aspiraciones dentro del torneo.
Independiente buscó, pero Montero respondió
En el complemento, el Rojo logró acomodarse mejor durante algunos pasajes, mientras Boca mostró dificultades para encontrar continuidad en su juego. La falta de precisión del Xeneize obligó al entrenador a mover el banco para intentar cambiar la dinámica del partido.
A los 15 minutos, Sebastián Villa ingresó en lugar de Alan Velasco, en una modificación que buscó darle otra alternativa ofensiva al equipo visitante.
Con el correr del tiempo, el partido se volvió más abierto y los minutos finales concentraron buena parte de la tensión. Boca terminó defendiendo la ventaja, mientras Independiente adelantó sus líneas en busca de un empate que le permitiera rescatar al menos un punto ante su gente.
El Rojo tuvo una oportunidad inmejorable con un remate a quemarropa de Iván Morales, pero Álvaro Montero respondió con una intervención decisiva y evitó la caída de su arco. La atajada resultó determinante para sostener el triunfo visitante en el tramo final.
Tres puntos que valen más que un clásico
Apenas terminó el encuentro, Paredes corrió a abrazar a Montero y reconoció con ese gesto la importancia de su intervención para asegurar la victoria. En un partido que se definió por detalles, la respuesta del arquero terminó siendo tan determinante como el gol que le dio los tres puntos a Boca.
El triunfo le permitió al Xeneize celebrar en una cancha históricamente difícil y mantenerse en carrera en la disputa por la Tabla Anual. Para Independiente, en cambio, quedó la frustración de haber tenido una oportunidad concreta para igualar en el cierre y no haber podido aprovecharla.
Boca se llevó mucho más que un resultado ajustado: ganó el clásico, resistió la presión final y sumó una victoria que puede tener un peso importante en la recta decisiva del campeonato.