PAÍS

Crece el malestar social: Una encuesta revela el deterioro de la imagen de Milei y la preocupación por la economía y la corrupción

Un relevamiento nacional de AtlasIntel y Bloomberg muestra un escenario de creciente desaprobación hacia la gestión de Javier Milei. La situación económica, la desconfianza institucional y el impacto político del caso que involucra a Manuel Adorni aparecen entre los principales factores que explican el cambio en el humor social.

El cierre del primer semestre de 2026 encuentra al Gobierno de Javier Milei atravesando uno de sus momentos de mayor complejidad política desde el inicio de la gestión. La combinación de una economía que aún no logra mostrar señales de recuperación para amplios sectores de la población, el desgaste en los niveles de aprobación presidencial y el impacto de denuncias por presunta corrupción dentro del oficialismo configuran un escenario de creciente tensión institucional.

Así lo refleja la última encuesta elaborada por la consultora AtlasIntel en conjunto con Bloomberg, realizada entre el 26 y el 30 de junio, que expone un marcado deterioro del respaldo social al Presidente y un aumento de la incertidumbre sobre el rumbo económico del país.

Según el estudio, el 58,2% de los argentinos desaprueba la gestión de Javier Milei, mientras que el nivel de aprobación alcanza el 39,7%, consolidando una brecha cercana a los veinte puntos porcentuales. La evaluación global del Gobierno también arroja números adversos: el 53,8% calificó la administración libertaria como “mala o muy mala”, frente a un 33,5% que la definió como “excelente o buena”, mientras que un 12,7% optó por una valoración regular.

El informe revela además diferencias significativas entre los distintos sectores de la población. Las mujeres constituyen el segmento más crítico hacia el Presidente, con un 66,2% de desaprobación, frente al 49,7% registrado entre los hombres. A su vez, el rechazo alcanza su punto más elevado entre quienes poseen estudios superiores, donde el 70,1% expresó una valoración negativa de la gestión.

Los datos forman parte del informe Latam Pulse, que muestra que la imagen presidencial continúa afectada luego del pico de desaprobación del 63% registrado durante abril, manteniéndose todavía en niveles elevados.

Economía y corrupción, las principales preocupaciones

El sondeo también ofrece un panorama sobre las inquietudes que dominan la agenda ciudadana. La corrupción aparece como el principal problema para el 47,9% de los consultados, seguida por el desempleo (39,5%), la impunidad y el funcionamiento del sistema judicial (37,8%). La inflación y el elevado costo de vida continúan entre las mayores preocupaciones, con el 30,1% de las respuestas.

RIO GRANDE

En este contexto, el presunto caso de enriquecimiento ilícito que involucra al entonces vocero presidencial, Manuel Adorni, se convirtió en uno de los hechos políticos con mayor repercusión pública de las últimas semanas.

La encuesta muestra que el 72% de los argentinos afirmó conocer en profundidad el caso, lo que evidencia el alto nivel de difusión que alcanzó la controversia.

Respecto de las sospechas patrimoniales, el 63,7% consideró “totalmente probable” que Adorni hubiera cometido irregularidades, mientras que otro 16,9% lo juzgó “bastante probable”. Apenas un 4,3% descartó completamente esa posibilidad.

Para casi dos de cada tres consultados (64,4%), se trata de un grave caso de corrupción que debe ser investigado exhaustivamente, mientras que solo el 19,4% coincidió con la postura del oficialismo, que atribuye la denuncia a una operación política destinada a desgastar al Gobierno.

La respuesta oficial frente al escándalo tampoco obtuvo respaldo ciudadano. El 68,5% calificó como “mala o muy mala” la actuación del Poder Ejecutivo ante el caso, reflejando un fuerte cuestionamiento a la estrategia adoptada por la Casa Rosada.

Antes de que Adorni presentara su renuncia, el estudio también consultó cuál debía ser la reacción presidencial: el 61,8% opinó que Javier Milei debía removerlo inmediatamente de su cargo, mientras que un 18,7% consideró que debía solicitarle la renuncia. Solo un 4,8% sostuvo que debía continuar desempeñando sus funciones.

En cuanto al impacto institucional, el 51,5% de los encuestados cree que el episodio afecta gravemente la credibilidad del Gobierno.

Persisten las expectativas negativas sobre la economía

El relevamiento también confirma que la situación económica continúa siendo el principal condicionante del humor social.

El Índice de Confianza del Consumidor (ICC) permaneció en terreno negativo, con un registro de -25 puntos, reflejando el pesimismo de los hogares argentinos respecto del presente y del futuro inmediato.

El 62% de los consultados calificó como “mala” la situación económica del país, mientras que un 73% expresó la misma percepción sobre el mercado laboral. En el plano familiar, más de la mitad de los encuestados (54%) afirmó que la situación económica de su hogar también es negativa.

Las expectativas para los próximos seis meses tampoco muestran un escenario optimista. El 49% considera que tanto la economía nacional como el empleo empeorarán durante el segundo semestre del año.

Ese clima de incertidumbre también impacta sobre las decisiones de consumo. Casi la mitad de los encuestados (47,7%) manifestó que reducirá la compra de bienes durables durante los próximos meses, una señal que refleja la persistente retracción del consumo interno.

La imagen de los principales dirigentes

En el capítulo dedicado a la valoración de las principales figuras políticas, la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, encabeza el ranking con un 45% de imagen positiva.

En segundo lugar aparece la dirigente del Frente de Izquierda, Myriam Bregman, con un 42%, seguida por el presidente Javier Milei, que conserva un 40% de valoración positiva.

Más atrás se ubica el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, quien registra un 38% de imagen favorable.

Los resultados del estudio reflejan un escenario político atravesado por un creciente desgaste del oficialismo, donde la persistencia de las dificultades económicas, el aumento de las preocupaciones vinculadas a la transparencia institucional y la incertidumbre sobre la evolución del empleo y el consumo aparecen como los principales desafíos para el Gobierno nacional en la segunda mitad de 2026.

Volver al botón superior