Delcy Rodríguez asumió la presidencia de Venezuela tras la detención de Nicolás Maduro y denunció una “agresión militar ilegítima”
La vicepresidenta ejecutiva juró como mandataria encargada en medio de una grave crisis política e institucional. Prometió garantizar la paz y denunció que Maduro y Cilia Flores permanecen “retenidos” en Estados Unidos.
En un escenario de máxima tensión política y con fuertes repercusiones internacionales, Delcy Rodríguez juró este lunes como presidenta encargada de Venezuela, dos días después de la detención del mandatario Nicolás Maduro y de su esposa, la diputada Cilia Flores, en un operativo atribuido por el Gobierno a fuerzas estadounidenses.
La ceremonia fue encabezada por el presidente de la Asamblea Nacional, Jorge Rodríguez, hermano de la flamante mandataria, quien la tomó juramento en un acto transmitido por el canal estatal Venezolana de Televisión (VTV). Con este paso, Rodríguez se convirtió en la primera mujer en la historia del país en asumir la jefatura del Poder Ejecutivo.
Durante su discurso, la nueva presidenta interina aseguró que atraviesa “horas terribles de amenazas contra la estabilidad” y prometió no descansar “ni un minuto para garantizar la paz del pueblo venezolano”. En ese marco, denunció lo que calificó como una “agresión militar ilegítima contra la patria” y afirmó que Maduro y Flores son “rehenes” en territorio estadounidense.
“Vengo con dolor por el sufrimiento que se le ha causado al pueblo venezolano”, expresó Rodríguez, quien también se comprometió a trabajar para que el país alcance “el pedestal histórico que le corresponde como nación libre, soberana e independiente”, y para garantizar “felicidad social, estabilidad política y seguridad”.
Según se informó oficialmente, la vicepresidenta fue convocada por el Tribunal Supremo de Justicia para ejercer la presidencia encargada tras la captura del jefe de Estado. En sus primeras decisiones, Rodríguez —quien también se desempeña como ministra de Hidrocarburos— presidió un Consejo de Ministros y designó una comisión especial para gestionar la liberación de Maduro y Flores, encabezada por Jorge Rodríguez e integrada por hijos del mandatario detenido.
Además, anunció a través de Telegram una propuesta de diálogo a Washington, con el objetivo de avanzar en una “agenda de cooperación” bilateral. Estas señales se producen en un contexto de creciente presión internacional.
El domingo, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, exigió a la presidenta encargada “acceso total” a Venezuela en materia de recursos naturales y reveló que evalúa reabrir la embajada estadounidense en Caracas. En declaraciones a The Atlantic, el mandatario norteamericano advirtió que, si Rodríguez “no hace lo correcto”, podría enfrentar un futuro “peor” que el de Maduro.
De acuerdo con la información difundida, Maduro y Flores fueron trasladados a Nueva York, donde comparecieron ante un tribunal federal y se declararon no culpables de todos los cargos en su contra. El líder chavista enfrenta acusaciones por conspiración de narcoterrorismo, tráfico internacional de cocaína, posesión de armas de guerra y presuntos vínculos con organizaciones calificadas como terroristas por Washington.
La asunción de Delcy Rodríguez abre una etapa inédita y cargada de incertidumbre en Venezuela, con un escenario político, judicial y diplomático que promete escalar en las próximas horas.
