EE.UU. declara superioridad aérea sobre Irán y denuncia un intento de magnicidio contra Trump
Tras los bombardeos que, según Washington, provocaron la muerte del líder supremo iraní Alí Khamenei, la Casa Blanca aseguró que busca un “dominio total” del espacio aéreo persa. España rechazó sumarse a la ofensiva.

La escalada entre Estados Unidos e Irán sumó este miércoles un nuevo capítulo de máxima tensión, con declaraciones cruzadas, acusaciones de intento de magnicidio y una ofensiva militar que, según Washington, modificó de manera drástica el equilibrio estratégico en la región.
Desde la Casa Blanca, la vocera Karoline Leavitt aseguró que la administración republicana apunta a ejercer un “dominio total” del espacio aéreo iraní, en lo que describió como un paso clave para consolidar la superioridad militar estadounidense. Según explicó en conferencia de prensa, alcanzar una supremacía aérea absoluta permitiría a las fuerzas desplegadas operar sin las restricciones impuestas hasta ahora por los sistemas de defensa antiaérea de Teherán.
El jefe del Estado Mayor Conjunto, el general Dan Caine, respaldó esa postura con datos operativos: afirmó que los lanzamientos de misiles balísticos iraníes se redujeron un 86% desde el inicio de las hostilidades, el pasado sábado. En el marco de esa ofensiva, Washington confirmó la muerte del líder supremo iraní, el ayatolá Alí Khamenei, un hecho que marca un punto de inflexión en el conflicto y podría tener profundas repercusiones internas en la República Islámica.
En paralelo, la Casa Blanca sostuvo que España accedió a cooperar con el Ejército de Estados Unidos en el marco de la operación militar. Sin embargo, la versión fue rápidamente desmentida por el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, quien reiteró las críticas de Madrid a la ofensiva estadounidense y tomó distancia de cualquier implicación directa.
La tensión también escaló en el plano político. El secretario de Defensa, Pete Hegseth, afirmó que fuerzas estadounidenses abatieron a un alto mando iraní señalado como responsable de un presunto intento de asesinato contra el expresidente Donald Trump. Desde hace meses, la administración republicana acusa a Teherán de haber planificado un atentado durante la campaña electoral, aunque hasta ahora no ha presentado pruebas públicas que respalden esa denuncia. El gobierno iraní, por su parte, negó en reiteradas ocasiones cualquier implicación.
En declaraciones previas, el propio Trump había aludido al conflicto con una frase cargada de simbolismo político: “Lo alcancé antes de que él me alcanzara a mí”, dijo en referencia a Khamenei y a los supuestos planes en su contra, reforzando así la narrativa de confrontación directa entre ambas naciones.
c5n