El Senado comenzará a debatir el Súper RIGI, el régimen que busca atraer inversiones millonarias por 30 años
El proyecto impulsado por el Gobierno nacional será analizado el próximo 5 de agosto en un plenario de comisiones. La iniciativa, que ya cuenta con media sanción de Diputados, propone amplios beneficios fiscales, cambiarios y regulatorios para inversiones superiores a los 1.000 millones de dólares.
Buenos Aires.- Tras el receso parlamentario de invierno, el oficialismo buscará imprimirle velocidad a una de las principales iniciativas económicas impulsadas por el Gobierno nacional. El Senado de la Nación comenzará a debatir el próximo miércoles 5 de agosto el denominado Súper RIGI, un régimen de promoción de inversiones que amplía los beneficios previstos en el Régimen de Incentivo para Grandes Inversiones (RIGI) y apunta a captar proyectos de gran escala en sectores estratégicos de la economía.
El tratamiento se llevará a cabo desde las 15.30 en el Salón Azul, durante un plenario de las comisiones de Presupuesto y Hacienda, Economía Nacional e Inversión y Legislación General, todas presididas por legisladores de La Libertad Avanza.
La iniciativa llega a la Cámara alta con media sanción de Diputados, donde fue aprobada el pasado 24 de junio con 130 votos afirmativos, 106 negativos y 7 abstenciones, convirtiéndose en uno de los proyectos centrales de la agenda económica del Poder Ejecutivo.
Un régimen con beneficios por tres décadas
El denominado Súper RIGI representa una versión ampliada del régimen creado a través de la Ley Bases y busca incentivar inversiones de gran magnitud en actividades tecnológicas y productivas que actualmente no tienen un desarrollo significativo en el país.
Para ello, el proyecto propone un esquema de beneficios fiscales, aduaneros, cambiarios y regulatorios, además de garantías de estabilidad jurídica por un plazo de 30 años, con el objetivo de ofrecer previsibilidad a los grandes inversores.
Podrán adherir únicamente aquellos proyectos que contemplen una inversión mínima de 1.000 millones de dólares, con la obligación de ejecutar al menos el 20 % del monto comprometido durante los primeros dos años. Las inversiones deberán canalizarse mediante los denominados Vehículos de Proyecto Único (VPU).
Incentivos fiscales y financieros
Entre los principales beneficios previstos por la iniciativa se encuentran una reducción de la alícuota del Impuesto a las Ganancias al 15 %, la amortización acelerada de inversiones, la posibilidad de deducir quebrantos sin límite temporal, créditos fiscales para el IVA, exenciones en derechos de importación y exportación, beneficios en contribuciones patronales y la eliminación de determinados tributos provinciales y municipales.
El proyecto también incorpora incentivos específicos para las inversiones en Investigación y Desarrollo (I+D), las cuales podrán computarse al doble de su valor para alcanzar el monto mínimo exigido, aunque con un límite del 20 % del total de la inversión requerida.
Cambios introducidos en Diputados
Durante el tratamiento en la Cámara baja, el texto original enviado por el Poder Ejecutivo recibió una serie de modificaciones.
Una de las más relevantes fue la incorporación del desarrollo de nuevas capacidades técnicas, científicas y tecnológicas como uno de los objetivos prioritarios del régimen, buscando fomentar la consolidación de nuevas industrias en el país.
Sin embargo, el proyecto establece que la definición de cuáles serán consideradas “nuevas actividades económicas” quedará sujeta a los criterios que establezca el Poder Ejecutivo mediante la reglamentación de la ley.
Otro de los cambios significativos fue la incorporación de un Plan de Desarrollo de Proveedores Locales, que obligará a las empresas adheridas a destinar al menos el 20 % del gasto en bienes, servicios y obras a proveedores nacionales, siempre que exista oferta disponible en condiciones competitivas de precio y calidad.
Además, se prevé la creación de un Registro Público de Proyectos del Súper RIGI, de acceso libre, donde deberán inscribirse todas las iniciativas aprobadas bajo este régimen.
Un debate con impacto económico y político
El tratamiento del proyecto promete abrir un intenso debate en el Senado. Mientras el Gobierno sostiene que el régimen permitirá atraer inversiones de gran escala, generar empleo y desarrollar sectores estratégicos de la economía, distintos bloques opositores ya anticiparon reparos respecto del alcance de los beneficios fiscales, el nivel de intervención del Estado y las amplias facultades que la iniciativa delega en el Poder Ejecutivo.
Con la apertura del debate en comisiones, el oficialismo dará el primer paso para intentar convertir en ley uno de los proyectos más ambiciosos de su agenda económica, en un contexto marcado por la búsqueda de inversiones privadas y la necesidad de impulsar nuevos motores de crecimiento para el país.
