El Servicio Penitenciario Provincial vuelve a quedar bajo la lupa judicial tras la aparición de tres internos heridos
La Justicia ordenó allanamientos, secuestro de documentación y el análisis de registros fílmicos para esclarecer las circunstancias en las que se produjeron las lesiones. El episodio suma un nuevo foco de conflicto para el Gobierno provincial.
Río Grande: El sistema penitenciario de Tierra del Fuego vuelve a quedar en el centro de la escena judicial. La aparición de tres internos con lesiones en la Unidad de Detención N°1 de Río Grande derivó en una investigación que busca determinar qué ocurrió dentro del establecimiento y si existieron responsabilidades penales o administrativas.
El caso representa un nuevo frente de preocupación para el Gobierno provincial, que encabeza el gobernador Gustavo Melella, en momentos en que el funcionamiento del servicio penitenciario viene siendo objeto de cuestionamientos y reclamos por distintas situaciones registradas en los últimos meses.
La causa quedó en manos del Juzgado de Instrucción N° 3 del Distrito Judicial Norte, a cargo de la jueza Cecilia Cataldo, quien dispuso una batería de medidas tendientes a preservar evidencias y reconstruir las circunstancias que derivaron en las lesiones sufridas por los detenidos.
La intervención judicial se inició a partir de una nota informativa remitida por las propias autoridades de la Unidad de Detención y cobró mayor relevancia luego de que familiares de los internos presentaran una denuncia, lo que aceleró las actuaciones y dio lugar a una serie de procedimientos.
Entre las primeras medidas ordenadas por la magistrada se encuentran el secuestro de libros de guardia, registros internos y material fílmico de distintos sectores del establecimiento carcelario. La tarea de análisis quedó a cargo de personal especializado.
Con el avance de la investigación y a partir de los primeros elementos incorporados al expediente, se realizaron allanamientos simultáneos tanto en dependencias de la Unidad de Detención N°1 como en domicilios vinculados a personas que se encuentran bajo investigación.
Además, se efectuaron inspecciones oculares en distintos espacios del penal, se tomaron muestras para la realización de pericias y se secuestró documentación considerada relevante para el esclarecimiento de los hechos.
Fuentes judiciales señalaron que la investigación se encuentra en una etapa inicial y continúa bajo estricta reserva. Mientras se procesan las pruebas obtenidas y se profundizan las diligencias, la Justicia intenta establecer qué sucedió dentro del establecimiento penitenciario y si existen responsabilidades que puedan derivar en imputaciones.
Desde el Juzgado de Instrucción N° 3 destacaron la labor coordinada de la División Servicios Especiales, la División Delitos Complejos y las distintas dependencias policiales que participaron de los procedimientos, subrayando que la intervención simultánea permitió resguardar adecuadamente las evidencias incorporadas a la causa.
Por el momento, las actuaciones continúan en pleno desarrollo y el hermetismo es absoluto. Sin embargo, el episodio vuelve a colocar al sistema penitenciario provincial bajo la lupa y abre nuevos interrogantes sobre el funcionamiento interno de la principal unidad de detención de la provincia.
