España desdibujó a Francia, ganó 2-0 y es el primer finalista del Mundial
Con goles de Mikel Oyarzabal y Pedro Porro, la Roja se impuso con autoridad ante el conjunto francés y selló su boleto al partido decisivo de la Copa del Mundo. El equipo de Luis de la Fuente dominó gran parte del encuentro y ahora espera por Argentina o Inglaterra para conocer a su rival en la gran final.
EE.UU.- España dio otro golpe de autoridad en el Mundial. Con una actuación sólida, inteligente y por momentos asfixiante, el seleccionado dirigido por Luis de la Fuente derrotó 2-0 a Francia y se convirtió en el primer finalista de la Copa del Mundo.
Mikel Oyarzabal y Pedro Porro fueron los encargados de convertir los goles de una victoria que reflejó lo ocurrido dentro del campo de juego. La Roja fue superior, manejó los tiempos y logró desdibujar a una selección francesa que llegaba al encuentro con una ofensiva temible, pero que esta vez prácticamente no encontró espacios para lastimar.

El gran mérito español estuvo en el planteo. De la Fuente diseñó un partido incómodo para Ousmane Dembélé, Kylian Mbappé, Michael Olise y Bradley Barcola, cuatro futbolistas acostumbrados a explotar la velocidad, los espacios y los duelos individuales. España redujo al mínimo esas posibilidades y obligó a Francia a jugar lejos de sus principales virtudes.
Durante buena parte del primer tiempo, el conjunto español se adueñó de la pelota, hizo circular el balón con paciencia y presionó alto cada vez que perdió la posesión. Mientras el físico acompañó, la Roja ahogó la salida francesa y marcó el ritmo del encuentro.
Incluso cuando tuvo que ceder terreno y entregar la tenencia, España nunca perdió el control del partido. Se replegó con orden, cerró caminos y evitó que las figuras francesas pudieran recibir con comodidad en los metros decisivos.
Francia, que había construido su camino en el Mundial a partir de un ataque capaz de arrasar con sus rivales, lució desconocida. Mbappé y compañía quedaron atrapados en la estructura española y nunca lograron imponer la velocidad que los había convertido en una amenaza permanente durante el torneo.
España, en cambio, mostró personalidad, madurez y contundencia. Supo cuándo acelerar, cuándo cuidar la pelota y cómo golpear en los momentos indicados para construir una victoria tan justa como convincente.
Con el 2-0 consumado, España ya tiene su lugar asegurado en la gran definición de la Copa del Mundo. Ahora deberá esperar por el ganador del duelo que disputarán este miércoles Argentina e Inglaterra, encuentro del que saldrá el segundo finalista.
España ya hizo su parte. Desdibujó a Francia, confirmó su gran presente y quedó a solo un partido de levantar el trofeo más importante del fútbol mundial.
