La agenda de Máximo Kirchner abre nuevas tensiones en el peronismo del Congreso
En el bloque de diputados oficialistas hay inquietud porque avanzan los proyectos impulsados por La Cámpora, mientras que otras iniciativas prometidas por el Gobierno aún no se presentaron.
La puja entre el kirchnerismo y el ala peronista-albertista dentro del Frente de Todos empezó a hacer eco en el Congreso. Cuando falta apenas un mes para el fin de las sesiones ordinarias, los proyectos sobre empleo y producción que anunció el Gobierno avanzan a marcha lenta, algunos están estancados y otros ni siquiera se presentaron aún. Esto inquieta a varios legisladores del PJ no kirchnerista, que temen que la agenda parlamentaria termine cooptada por los intereses de La Cámpora.
La derrota del oficialismo en las últimas elecciones alentó las diferencias y los cuestionamientos, por ahora en sordina. En el Senado, los representantes de los gobernadores ya no disimulan sus diferencias con sus colegas kirchneristas y amagan con gestos de rebeldía. En la Cámara de Diputados, donde el peso específico del kirchnerismo es mayor, nadie le disputa a Máximo Kirchner la conducción del bloque, aunque ya se escuchan voces de representantes provinciales –sobre todo de aquellas donde el PJ triunfó- que, envalentonados, reclaman una mayor injerencia en la agenda parlamentaria.
a puja entre el kirchnerismo y el ala peronista-albertista dentro del Frente de Todos empezó a hacer eco en el Congreso. Cuando falta apenas un mes para el fin de las sesiones ordinarias, los proyectos sobre empleo y producción que anunció el Gobierno avanzan a marcha lenta, algunos están estancados y otros ni siquiera se presentaron aún. Esto inquieta a varios legisladores del PJ no kirchnerista, que temen que la agenda parlamentaria termine cooptada por los intereses de La Cámpora.
La derrota del oficialismo en las últimas elecciones alentó las diferencias y los cuestionamientos, por ahora en sordina. En el Senado, los representantes de los gobernadores ya no disimulan sus diferencias con sus colegas kirchneristas y amagan con gestos de rebeldía. En la Cámara de Diputados, donde el peso específico del kirchnerismo es mayor, nadie le disputa a Máximo Kirchner la conducción del bloque, aunque ya se escuchan voces de representantes provinciales –sobre todo de aquellas donde el PJ triunfó- que, envalentonados, reclaman una mayor injerencia en la agenda parlamentaria.
“Esas leyes son muy importantes porque definitivamente garantizan y aseguran la posibilidad de promover inversiones productivas en sectores determinantes de la economía argentina. Son fundamentales porque tienen que ver con el futuro de la Argentina y necesarias para poder movilizar más velozmente la economía”, enfatizó Fernández.
FUENTE. LA NACION
