La deuda de las obras sociales con el Hospital Regional Río Grande ya alcanza los $10.500 millones
La directora del nosocomio, Viviana Müller, advirtió que el monto adeudado equivale prácticamente a un presupuesto anual del hospital y señaló que la demora en los pagos afecta la capacidad de afrontar gastos esenciales. OSEF, OSECAC, UOM, Camioneros, PAMI, UPCN y gastronómicos concentran alrededor del 86% de la deuda.
La situación financiera del Hospital Regional Río Grande atraviesa uno de sus principales puntos de tensión. La deuda que mantienen las obras sociales con el establecimiento sanitario ya alcanza los $10.500 millones, una cifra que, según advirtió su directora, Viviana Müller, equivale prácticamente a un presupuesto anual completo del hospital.
En diálogo con Aire Libre FM, Müller fue contundente al describir el escenario y señaló que la falta de cobro de esas prestaciones se convirtió en uno de los principales problemas para sostener el funcionamiento cotidiano de la institución.
“Este es nuestro mayor problema”, sostuvo la directora al referirse a la situación financiera y explicó que actualmente el hospital mantiene pendiente de cobro una suma equivalente a todo un año de presupuesto.
“Al día de hoy, la deuda total de las obras sociales asciende a un presupuesto anual del hospital, esto es 10.500 millones de pesos. Eso es lo que nos deben las obras sociales”, afirmó.
Siete entidades concentran la mayor parte de la deuda
De acuerdo con el detalle brindado por la directora, siete obras sociales concentran aproximadamente el 86% del total adeudado.
Entre las entidades mencionadas se encuentran OSEF, OSECAC, la UOM, Camioneros, PAMI, UPCN y gastronómicos, aunque cada una presenta diferentes niveles de deuda y situaciones particulares en cuanto a los mecanismos de pago y las gestiones realizadas para intentar regularizar las obligaciones pendientes.
El problema no se limita, sin embargo, a una cuestión contable. Para el hospital, esos recursos representan una fuente concreta de financiamiento que permite afrontar una parte importante de los gastos necesarios para garantizar la atención sanitaria.
Müller explicó que, una vez que esos fondos ingresan, el hospital los utiliza para cumplir con las distintas obligaciones que tiene a su cargo.
“A partir de ahí, el hospital dispone de esos fondos, de ese financiero, para pagar todas las obligaciones de las que nos hacemos responsables”, sostuvo.
Insumos, medicamentos y alimentos, entre los gastos que deben afrontar
La directora explicó que los recursos provenientes del cobro a las obras sociales permiten sostener una amplia variedad de gastos indispensables para mantener en funcionamiento una institución de la magnitud del Hospital Regional Río Grande.
Entre ellos enumeró la compra de alimentos, productos de limpieza, servicios de lavadero, medicamentos y todo tipo de insumos médicos y hospitalarios necesarios para garantizar las prestaciones.
“Compras de todos los insumos para manejar el hospital, desde alimentos, productos de limpieza, lavadero, medicamentos, todos los insumos que el hospital necesita para prestar su servicio”, detalló.
La falta de ingresos, por lo tanto, genera una presión directa sobre la administración del establecimiento, que debe continuar afrontando esos compromisos aun cuando una parte importante de los recursos que deberían ingresar permanece pendiente de cobro.
También están en juego las prestaciones profesionales
A los gastos de funcionamiento se suman los compromisos vinculados con las prestaciones profesionales y las especialidades médicas contratadas por el hospital.
Müller explicó que el establecimiento cuenta con numerosas especialidades y servicios que requieren profesionales contratados y cuyos pagos también dependen de la disponibilidad de recursos.
“Nosotros tenemos muchísimas especialidades, por ejemplo, la guardia central. De ahí también nosotros pagamos prestaciones, los servicios médicos que nosotros tenemos contratados, que son muchísimos”, explicó.
En ese sentido, la deuda acumulada por las obras sociales se transforma en un problema que atraviesa prácticamente toda la estructura hospitalaria: desde la compra de medicamentos y alimentos hasta la contratación de profesionales y el sostenimiento de servicios esenciales.
Mientras continúan las gestiones para recuperar los fondos adeudados, la dirección del Hospital Regional Río Grande enfrenta el desafío de sostener la atención diaria con recursos que llegan con demora, en un contexto donde una deuda equivalente a un presupuesto anual completo representa una fuerte presión sobre las finanzas de la institución.
