PAÍS

La Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por el fueguino Agustín Coto, reactiva el debate por la Reforma Electoral

Después de más de cuatro meses sin reuniones sobre el tema, la Comisión volverá a convocarse el martes 15 de septiembre. El oficialismo buscará avanzar capítulo por capítulo sobre el proyecto, aunque la eliminación de las PASO continúa sin reunir los votos necesarios.

A más de cuatro meses de la primera reunión informativa, el debate por la Reforma Electoral volverá a ponerse en marcha en el Congreso. La Comisión de Asuntos Constitucionales, presidida por el senador fueguino Agustín Coto, oficializó la convocatoria para retomar el tratamiento de una de las iniciativas centrales impulsadas por el Gobierno nacional.

La reunión fue fijada para el próximo martes 15 de septiembre, a las 15.30 horas, en el Salón Arturo Illia del Palacio Legislativo.

La estrategia del oficialismo será avanzar capítulo por capítulo, en busca de construir acuerdos parciales sobre los distintos puntos del proyecto. La Libertad Avanza ya habría acercado posiciones con algunos bloques aliados, aunque una de las principales propuestas del Gobierno continúa sin resolución: la eliminación de las Elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias, conocidas como PASO.

Según trascendió, desde el oficialismo reconocen que, por el momento, no cuentan con los votos suficientes para avanzar con ese objetivo.

La reforma vuelve a la agenda

La reanudación del tratamiento había sido anticipada por Agustín Coto durante la última sesión ordinaria. Sin embargo, la decisión terminó de consolidarse esta semana luego de una definición de la Mesa Política del Gobierno nacional.

La negociación con los sectores aliados quedó en manos de la jefa de bancada libertaria, Patricia Bullrich, quien mantiene conversaciones con representantes del PRO, el radicalismo y distintos sectores del peronismo no kirchnerista.

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El objetivo es construir una mayoría que permita aprobar una reforma amplia del sistema electoral. Pero, a medida que se reabre la discusión, también reaparecen las diferencias.

Las PASO, la principal traba

El punto más complejo para el oficialismo sigue siendo el futuro de las PASO.

La Libertad Avanza mantiene su intención de eliminarlas, aunque encuentra resistencia entre algunos de sus principales aliados parlamentarios, especialmente sectores del radicalismo y del PRO.

La falta de acuerdo ya genera tensiones dentro de la propia estructura política del Gobierno y obliga al oficialismo a explorar alternativas.

Entre las posibilidades que se pusieron sobre la mesa apareció la implementación del sistema de boletas colectoras, una propuesta que el Gobierno habría acercado a gobernadores no alineados con el kirchnerismo como parte de una negociación más amplia para avanzar con la eliminación o, eventualmente, la suspensión de las elecciones primarias.

Sin embargo, hasta el momento esa alternativa tampoco logró consolidar los consensos necesarios.

La dificultad no es menor. Una modificación de la legislación electoral requiere una mayoría absoluta en el Senado y el oficialismo reconoce que todavía se encuentra lejos de los 37 votos necesarios para garantizar la aprobación de uno de los puntos centrales de su proyecto.

Aun así, el debate volverá a abrirse en la comisión y será uno de los principales focos de discusión durante la próxima etapa.

Partidos políticos con requisitos más exigentes

Más allá de las PASO, el proyecto contempla una serie de modificaciones profundas sobre el funcionamiento del sistema político y electoral.

Uno de los capítulos propone endurecer las condiciones para la creación y mantenimiento de los partidos políticos.

Para constituir una fuerza en un distrito se exigiría un número mínimo de afiliaciones equivalente al 0,5% del padrón electoral, dentro de los límites establecidos por la propia normativa.

En el caso de los partidos de alcance nacional, la iniciativa establece la obligación de contar con presencia en, al menos, diez distritos, además de reunir un piso determinado de afiliaciones en todo el país.

El proyecto también incorpora nuevas reglas para las elecciones internas obligatorias y busca regular con mayor precisión la conformación de alianzas, confederaciones, fusiones y adhesiones entre distintas fuerzas políticas.

Boleta Única y nuevas reglas para votar

Otro de los ejes centrales de la reforma es la incorporación de la Boleta Única de Papel para todas las categorías electorales.

El sistema contemplaría fotografías de los candidatos, la posibilidad de seleccionar el voto por categoría y también una opción para elegir una lista completa.

Además, se prevé la incorporación de un casillero que permitiría realizar una única marca para votar por un mismo partido en todas las categorías disponibles.

La reforma busca así establecer un sistema unificado para la emisión del voto, aunque la discusión sobre su implementación y alcance también deberá atravesar el debate parlamentario.

Ficha Limpia y nuevas restricciones para las candidaturas

El proyecto incorpora además el régimen de Ficha Limpia, que impediría la postulación de personas condenadas por delitos dolosos cuando la sentencia haya sido confirmada en segunda instancia.

La iniciativa prevé la creación de un Registro Público de Ficha Limpia, bajo la órbita de la Cámara Nacional Electoral, y extiende las inhabilitaciones a distintos cargos ejecutivos nacionales.

De esta manera, la discusión sobre la reforma electoral también incluirá cambios vinculados con las condiciones necesarias para acceder a una candidatura.

Financiamiento, redes sociales y campañas

La iniciativa oficial también apunta a modificar las reglas de financiamiento político.

Entre otras medidas, propone establecer mayores controles sobre los aportes mediante la obligación de utilizar una única cuenta receptora y la presentación de informes semanales sobre aportes privados durante el desarrollo de las campañas.

A esto se sumarían nuevas restricciones para determinados tipos de donantes.

Otro capítulo apunta directamente a la publicidad digital y las redes sociales. El proyecto propone regular y reducir determinados mecanismos de difusión electoral y crear un registro oficial de las cuentas utilizadas por partidos y candidatos.

En cuanto a los plazos, las campañas electorales comenzarían 60 días antes de los comicios y finalizarían 48 horas antes de la elección.

También se incorporaría una prohibición para la realización de actos de gobierno con fines electorales durante los 25 días previos a los comicios.

Cambios para el Parlasur

La iniciativa también contempla modificaciones en la representación argentina ante el Parlamento del Mercosur.

Según el proyecto, quedaría suspendida la elección directa de parlamentarios del Mercosur. Sus representantes serían designados entre los diputados nacionales y no percibirían una remuneración adicional por esa función.

Cuatro meses después, el debate vuelve a empezar

La convocatoria del próximo martes marcará la reactivación formal de una discusión que permaneció prácticamente detenida durante más de cuatro meses.

El Gobierno buscará ahora aprovechar los acuerdos parciales alcanzados con sus aliados para avanzar sobre los capítulos donde existe mayor consenso.

Pero la reforma tiene un obstáculo central que todavía no pudo ser resuelto: el futuro de las PASO.

La eliminación de las primarias continúa sin reunir los votos necesarios y se mantiene como el principal punto de tensión dentro de un proyecto que pretende modificar desde la forma de votar hasta la constitución de los partidos políticos, el financiamiento de las campañas y las condiciones para acceder a cargos electivos.

El próximo martes, con Agustín Coto al frente de la Comisión de Asuntos Constitucionales, el debate volverá a ponerse en marcha. Y, después de más de cuatro meses de pausa, comenzará a definirse si el oficialismo logra transformar sus acuerdos parciales en una mayoría suficiente para avanzar con una de las reformas políticas más ambiciosas de su agenda.

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