La Quema del Muñeco en Tolhuin reavivó el debate sobre tradición e identidad cultural
Mientras el Municipio destacó la celebración como un ritual comunitario de fin de año, referente del pueblo Selk’nam cuestionó la iniciativa y llamó a reflexionar sobre la memoria histórica y la identidad del territorio.
La gestión del intendente Daniel Harrington despidió el año con una nueva edición de la Quema del Muñeco, una actividad que desde el Municipio es presentada como una de las tradiciones comunitarias más esperadas y arraigadas de Tolhuin, convocando a vecinos, vecinas y visitantes en un encuentro cargado de simbolismo, celebración y renovación.
Sin embargo, la realización del evento generó cuestionamientos por parte de integrantes de los pueblos originarios, a través de redes sociales, expresaron su rechazo a que la actividad sea definida como una “tradición” propia del territorio fueguino, al considerar que se trata de una costumbre incorporada desde otros lugares y ajena a la memoria ancestral de la región.

“En Tolhuin hablan de tradición cuando prenden fuego un muñeco para despedir el año, pero esa costumbre no nació de esta tierra ni de la memoria de nuestros pueblos”, expreso Vanina Ojeda en sus redes sociales, remarcando que la historia profunda de las lagunas, los bosques y de las familias Selk’nam, que continúan presentes en Ushuaia, Tolhuin y Río Grande, permanece muchas veces invisibilizada.

En ese marco, Vanina Ojeda, descendiente y referente Selk’nam, aclaró que su postura no apunta a cuestionar la celebración en sí. “No me molesta que la gente festeje ni el deseo de empezar de nuevo; lo que me duele es que se festeje sobre un silencio”, expresó, en referencia al genocidio sufrido por los pueblos originarios y a la falta de reconocimiento de su historia y cosmovisión.
Ojeda sostuvo además que “se aplaude un muñeco que se quema una vez al año, pero todavía cuesta mirar de frente el genocidio que intentó quemarnos para siempre”, y remarcó que los pueblos originarios sostienen otras formas de comprender los ciclos, la muerte y el renacer. Sus expresiones fueron acompañadas por numerosos integrantes de la comunidad indígena.
Finalmente, desde este sector señalaron que “tradición no es solo lo que se repite durante algunos años, sino aquello que nace de la memoria larga de un territorio y de los cuerpos que lo habitan desde hace generaciones”, e invitaron a reflexionar sobre el vínculo con la tierra y la necesidad de conocer y reconocer su historia para poder amarla plenamente.
