Lectura del Domingo: Día Mundial de la Salud, una reflexión sobre las deudas pendientes del sistema sanitario argentino
El aumento de la mortalidad infantil y materna, sumado a las brechas en el acceso y la prevención, expone un sistema sanitario fragmentado. Las enfermedades cardiovasculares lideran las estadísticas en un escenario que exige respuestas urgentes.
Cada 7 de abril se conmemora el Día Mundial de la Salud, una fecha que invita a reflexionar no solo sobre los avances en materia sanitaria, sino también sobre las deudas estructurales que persisten en sistemas de salud como el argentino.
En este contexto, el doctor Diego Echazarreta (MN 89.875), médico cardiólogo y presidente de la Federación Argentina de Cardiología, compartió una reflexión que pone el foco en las desigualdades que atraviesan el acceso a la salud en el país.
En Argentina, los indicadores sanitarios más recientes configuran un escenario que enciende señales de alerta. Lejos de consolidar mejoras sostenidas, algunos datos clave reflejan retrocesos y, sobre todo, profundas desigualdades en el acceso a la salud. La mortalidad infantil alcanzó los 8,5 por cada 1.000 nacidos vivos, mientras que la mortalidad materna se ubicó en el 4,4% por cada 10.000 nacimientos durante 2024, cifras que evidencian una deuda persistente con los sectores más vulnerables.
Argentina suma una estructura sanitaria tensionada: cerca del 39,1% de la población depende exclusivamente del sistema público, en un país que, paradójicamente, cuenta con una proporción de 3,5 médicos por cada 1.000 habitantes. La desigual distribución de esos recursos y las dificultades para garantizar una cobertura equitativa siguen marcando el pulso de un sistema fragmentado.
En paralelo, la migración de profesionales de la salud se ha intensificado en los últimos años, generando una pérdida significativa de capital humano. Esta situación convive con otra realidad: casi el 30% de los estudiantes que ingresan a carreras vinculadas a la salud son extranjeros que eligen Argentina para formarse, lo que revela tanto el prestigio académico local como las tensiones del sistema.
Las brechas estructurales se profundizan al observar variables como la cobertura de vacunación insuficiente, el acceso precarizado a la atención primaria, las barreras geográficas y socioeconómicas, y las marcadas diferencias entre regiones urbanas y rurales. La distribución desigual de recursos entre provincias continúa siendo uno de los factores determinantes para explicar la inequidad sanitaria.
El cuadro se agrava al analizar los factores de riesgo. Según la última Encuesta Nacional de Factores de Riesgo, el 22,2% de la población adulta fuma, el 40,6% presenta hipertensión arterial, el 30,7% tiene colesterol elevado y el 61,6% registra exceso de peso. A su vez, el 12,7% padece diabetes o niveles elevados de glucosa. Estas condiciones configuran el terreno propicio para el desarrollo de enfermedades cardiovasculares, hoy la principal causa de muerte en el país.
Para el profesional en cardiología, dentro de este grupo, el infarto agudo de miocardio presenta una mortalidad del 8,5%, una cifra elevada en comparación con otros países de la región. Entre las causas se destacan la consulta tardía y las dificultades de acceso a tratamientos de reperfusión. Algo similar ocurre con la insuficiencia cardíaca: aunque existen terapias eficaces avaladas por guías nacionales e internacionales, solo una minoría de pacientes accede a los tratamientos completos recomendados.
A ello se suma una problemática histórica como la enfermedad de Chagas-Mazza, que aún afecta a más de un millón y medio de argentinos. Su persistencia, incluso en ámbitos urbanos y a través de la transmisión vertical, expone falencias en el control y la prevención sanitaria.
Las desigualdades también se reflejan en la continuidad de los tratamientos, los tiempos de espera para consultas especializadas y las tasas de hospitalización, que varían considerablemente según el nivel socioeconómico y la región. En este contexto, la prevención aparece como una herramienta clave, aunque todavía subutilizada.
La reflexión del titular de la FAC también pone énfasis en la importancia de promover hábitos saludables desde edades tempranas, fortalecer la educación sanitaria, incentivar la actividad física y mejorar la alimentación son pilares fundamentales para revertir esta tendencia. También resulta imprescindible avanzar en la concientización sobre factores de riesgo, especialmente en mujeres, donde muchas patologías continúan subdiagnosticadas.
Las cifras son contundentes y su persistencia en el tiempo revela la falta de un abordaje integral y sostenido. La salud, como derecho esencial, sigue siendo una deuda pendiente. Una realidad que no solo duele, sino que interpela a toda la sociedad y exige decisiones urgentes para construir un sistema más equitativo y eficiente.
Sobre el autor:
Originario de La Plata, actualmente preside la FAC. Ha desarrollado su formación como residente de cardiología en el Hospital San Juan de Dios de La Plata donde creo la Unidad de Insuficiencia Cardíaca e Hipertensión Pulmonar tras realizar el Fellow, en dicha especialidad emergente en los 90, en la Fundación Favaloro. Realizó un Master en Salud Pública en la UBA y obtuvo como formación adicional dentro de la especialidad, el título de Especialista en Cardiología Nuclear. Es autor de más de 150 trabajos de investigación presentados en congresos nacionales e internacionales y ha publicado en las más prestigiosas revistas científicas del mundo.
Acerca de la Federación Argentina de Cardiología
La Federación Argentina de Cardiología es una Institución científica que tiene más de cincuenta años estimulando la excelencia en la cardiología nacional a lo largo y a lo ancho del país. Está presidida actualmente por el Dr. Diego Echazarreta de la ciudad de La Plata, Buenos Aires. La FAC está compuesta por 33 Sociedades Federadas, 5 delegaciones, 25 Comités Científicos de Subespecialidades y 14 Secretarías, de las cuáles la de Extensión a la Comunidad, cuyos responsables son los Dres. Sonia Costantini, Luis Cicco y Natalia Cocco son los encargados de ejecutar las políticas vinculadas a la prevención dirigidas al público general no médico. Además, la Dra. Lorena Brocal se desempeña como nexo entre la Mesa Directiva de la FAC y la Secretaría de Extensión a la Comunidad. Esta conformación y desarrollo del trabajo representa un aporte de la Institución como Sociedad Médica, a la concientización y prevención de la enfermedad cardiovascular. Sus bases federales y de gran presencia nacional no eluden su gran proyección internacional. Es miembro pleno de la World Heart Federation y está vinculada a importantes Sociedades Científicas Internacionales.
